COMBONI COMO HOY

In Pace Christi

P. Santos de Sousa Gilmar

Data di nascita: 17/05/1964
Luogo di Nascita: Salvador de Bahia/BR

Voti temporanei: 25/06/1989
Voti perpetui: 18/06/1993
Ordinazione: 19/02/1994

Fecha de defunciĆ³n: 13/04/2017
Lugar de defunciĆ³n: Salvador de Bahia/BR

P. Gilmar Santos de Sousa nació en Salvador en Brasil en 1961. Hizo sus votos temporales en 1989 y los votos perpetuos en 1993. Fue ordenado el 19 de febrero de 1994.

P. Gilmar me lleva a un momento de vida que dejó marcas profundas dentro de mí. Cuando lo conocí, animaba el grupo de jóvenes de la parroquia de Castelo Branco, que habíamos elegido como la puerta de entrada en el mundo afro-brasileña, en Salvador-Bahia. Parecía que Gilmar se identificaba mucho con nuestras propuestas pastorales y apreciar la sensibilidad que empezaba a surgir en nuestro Instituto por las expresiones afro brasileñas.

He seguido con interés su crecimiento personal, humano y vocacional, su entrada en nuestras estructuras formativas, su ordenación sacerdotal, sus primeras acciones misioneras en el Congo y Ecuador. He intentado entender sus razones para su regreso a Brasil. Su camino siempre parecía, inquieto donde por una parte, no conseguía expresar plenamente sus innumerables cualidades y, por otro lado, siempre terminaba con la alimentación de resistencias y justificaciones.

Recuerdo hablar frecuentemente con P. Ettore Frisotti, amigo común. Reconocíamos en Gilmar muchos elementos del alma "bahiana". Ambos sentimos que Gilmar era expuesto continuamente en conflicto con algo más grande que él, por la forma de hablar de Dios, por los caminos propuestos para encontrarlo, las manifestaciones de la fe y la vida, la capacidad para acoger la religión popular. Era como si la teología y las estructuras de la Iglesia (y eclesiásticas) fueran demasiado estrechas para él, como si rompieran su celo apostólico y su ardor misionero.

Aun así, llegaba al corazón de la gente más que cualquiera de nosotros. Lo prueban las profundas amistades y relaciones que había sabido establecer. No fue fácil su relación con los Misioneros Combonianos. Si hubo sintonía en los ideales, también fue una dificultad constante para concretizarlos. Me parece que la decisión de ser incardinado en la diócesis de Salvador, puede ser vista como el resultado de este largo y difícil proceso de acercamiento que nunca ha logrado convertirse en el auténtico encuentro.

Por ello, su muerte representa una pérdida doble: una persona a quien le debo mucho en cuanto a la comprensión de Brasil, sino también pérdida de la oportunidad de dar la bienvenida entre nosotros un poco de espíritu afro brasileño que tocó a las puertas de nuestro Instituto, pero que, por mil razones, no entró. (P. Giovanni Munari)