COMBONI COMO HOY

In Pace Christi

P. Grandi Nereo

Data di nascita: 18/01/1932
Luogo di Nascita: Altissimo (I)

Voti temporanei: 09/09/1952
Voti perpetui: 09/09/1958
Ordinazione: 14/03/1959

Fecha de defunciĆ³n: 10/10/2017
Lugar de defunciĆ³n: Verona (I)

El P. Nereo había nacido en Altissimo, provincia de Vicenza. Entró con los Combonianos e inmediatamente después de la primera profesión religiosa, fue enviado a Inglaterra, al escolasticado de Sunningdale. En 1955 regresó a Italia donde fue ordenado sacerdote por el entonces arzobispo de Milán, Mons. Giovanni Battista Montini, futuro Papa Paolo VI.

El día de su ordenación - relata el P. Angelo D’Apice - recibió de Dios una caricia, una gran caricia, mejor dicho. En efecto, apenas concluida la celebración, el Card. Montini, dirigiéndose a los nuevos sacerdotes, todavía con el perfume del santo crisma, que lo esperaban en la sacristía para saludarlo y agradecerle, les dijo: “Esta noche Jesús ha pedido a uno de ustedes un grande sacrificio: se ha llevado al Paraíso a su mamá, para que los santos en el cielo le hicieran fiesta porque su hijo Nereo había sido ordenado sacerdote…, como Jesús”. Así que la primera misa solemne del P. Nereo tuvo esa noticia triste: la celebró por el eterno descanso de su madre”.

Inmediatamente después, fue enviado de nuevo a Inglaterra, donde transcurrió tres años, de 1959 a 1962, en la formación de jóvenes del seminario menor y ejerciendo el ministerio pastoral. A los diez años de su ordenación escribió: “En 1959 se oían muchas cosas y se hacían tantos proyectos sobre nuestro futuro. A mí me tocó ir a Crema, contrariamente a lo que esperaba. Después de dos meses de indecisión, me mandaron a Inglaterra. Después de un breve examen de idoneidad, fui enviado como vicario en una parroquia. En fin, me mandaron a Mirfield para ayudar a un buen grupo de Hermanos comprometidos en la construcción del nuevo seminario menor. De 1960 a 1962 enseñé un poco a los jóvenes en Mirfield y tuve que aprender también a hacer los días misionales al estilo inglés. Por fortuna, estaban allí los PP. Ferracin y Colombo: así transcurrió mi vida entre estos viejos amigos. Ninguno entonces habría imaginado que ambos se convertirían en Padres Maestros”.

“En 1962 - continúa el P. Nereo - inesperadamente, partí para Uganda: también esta vez acompañado de algunos conocidos, los PP. Balzarini, Degano y Maffeis. Transcurrí dos meses en Kasaala esperando mi destino definitivo: a ciertos animales raros es difícil ubicarlos. A principios de 1963 fui destinado al Colegio Comboni de Lira, trabajando cada día con las lecciones. Después de cuatro años ¡fui declarado… agotado! Por lo que fui enviado a Italia para recuperarme.

A fines de 1967, ya me encontraba de nuevo en Uganda donde, en poco tiempo, estuve de vicario en Aliwang, de párroco en Aboke y de nuevo en la docencia en la escuela Magistral del Colegio Fátima de Lira.

La experiencia es una cosa que cada uno debe hacer, a veces pagando un alto precio. Así se vuelve uno viejo y se tiene la impresión de no haber hecho nada. Claro, permanecer en una misión estable en la que se pueden hacer los propios programas resulta más satisfactorio que andar siempre de ‘tapahuecos’. Este oficio no es tan agradable, especialmente en los tiempos actuales en los que no se hace otra cosa más que hablar de diálogo. Sin embargo, en la vocación misionera, también esto es necesario e inevitable. Debe uno resignarse y empezar de cero, sin tener nunca la gratificación de la realización personal. Todo sea por el Reino de Dios”.

Regresó a Italia por motivos de salud, fue primero a Brescia por cinco años, después estuvo en Castel D’Azzano, en el Centro Hno. Alfredo Fiorini. Terminó sus días en el hospital Borgo Trento de Verona, el 10 de octubre de 2017.