COMBONI COMO HOY

N. 1 - A JOSEFINA BERTOLDI

ACR, A, c. 14/1



Verona, 27 de diciembre de 1850



Estimadísima señorita:

[1]

No puede comprender cuánto lamento no haber hecho lo que era mi vivo deseo, esto es, devolver lo más pronto posible el libro que usted me hizo el honor de prestarme. Sí, señorita, el mismo día que su hermano me trajo el segundo tomo de las cartas selectas de Mme. de Sévigné, yo había preparado el primero, con una breve nota, para enviárselo; pero en vista de que usted se me ha anticipado, me siento obligado a pedirle perdón por mi negligencia, en la seguridad de que su generosa bondad querrá concedérmelo. Le estoy muy agradecido por el gran favor que me ha hecho; y viéndome notablemente favorecido por encima de mis méritos y a la vez honrado con una nueva prueba de su buen corazón, le ruego que reciba la ofrenda del mío, que está verdaderamente colmado de gratitud hacia su distinguida persona, esto es, le ruego que acepte mis gracias más sinceras, que doy a quien generosamente se digna multiplicar sus gentilezas para con este que le estará siempre agradecido.

[2]

He leído, casi por completo, el primer tomo de las cartas francesas y he encontrado con qué embriagar sobremanera mi espíritu de un inefable placer por encima de mis expectativas; porque, si bien se debe preferir la lengua de la propia Patria a las extranjeras, en cuanto a cartas me veo obligado a admitir que no he encontrado nunca una pluma italiana que me haya resultado tan deliciosa como la francesa con que usted se ha servido honrarme. Así, por ser el idioma francés muy importante sobre todo para quien debe participar en brillantes conversaciones y más aún por la noble elegancia que es propia de esta lengua, permítame que la exhorte a perfeccionarse mucho en el conocimiento de la misma, dado que el estudio de idiomas es hoy una parte necesaria en una educación distinguida. De ahí esta sugerencia de su devoto servidor, y al mismo tiempo, para ser favorecido por usted en esta ocasión, le suplico acepte los más sinceros sentimientos de gratitud que, desde el primer momento en que tuve el honor de hablarle me preocupé mucho de expresar, en la esperanza de renovárselos la primera vez que tuviese el honor de ver a su digna persona.

Concédame todavía el favor de expresar mi consideración más distinguida a su padre mientras, reiterando mis ruegos, aprovecho la feliz ocasión de reiterarle mis respetuosos sentimientos de estima y de alta consideración los cuales conservaré de por vida.

Su humilde servidor



Daniel Comboni, clérigo



Original francés.

Traducción del italiano