Lunedì 25 marzo 2019
Del 19 al 21 de marzo 2019, se desarrolló en la Universidad de Georgetown en Washington el evento “ECOLOGÍA INTEGRAL: una respuesta Sinodal desde la Amazonía y otros biomas/territorios esenciales para el cuidado de nuestra casa común”. [Véase el anexo – REPAM]

La Pan Amazonía ha sido una región concebida históricamente como un espacio que debe ser ocupado, controlado e integrado en función de los intereses externos. Es a partir del descubrimiento de sus recursos naturales que se posiciona como una región prioritaria, sin embargo, crece en torno a ella una concepción de atraso, apartada de la centralidad urbana y que posee un vacío demográfico, lo cual permite asumirlo como territorio disponible para servir a los intereses de los grupos económicos y de poder, y se hace invisible su riqueza cultural, de fauna y flora. Pasó de ser “patio trasero” a “plaza central del planeta”. Es un bioma, es decir un sistema vivo, que funciona como un estabilizador climático regional y global, que produce 1/3 de las lluvias que alimentan la tierra.

Ante esto, se ha impulsado la creación de la Red Eclesial Panamazónica – REPAM como iniciativa que guía a la Iglesia en el proceso de encarnar el llamado al cuidado de la casa común y a una conversión socio-ambiental (Laudato Si –LS–) y hacia una conversión socio-pastoral (Evangelii Gaudium –EG–) en la Pan-Amazonía, colaborando con otros biomas/territorios esenciales para el futuro planetario. Esta porción de la tierra, la Panamazonía, es el bioma donde se expresa la vida en su mega diversidad como don de Dios para todos. Sin embargo, es un territorio cada vez más devastado y amenazado. La REPAM es un servicio eclesial, una plataforma y red, co-fundada por el CELAM, la CLAR, la CNBB y la CÁRITAS América Latina y el Caribe, que promueve la comunión entre las distintas representaciones de la Iglesia presentes en los 9 países de la Pan-Amazonía.

La REPAM se coloca al servicio de los pueblos de la Pan-Amazonía, busca luchar en defensa de sus sabidurías ancestrales, de sus territorios y de su derecho a una “participación efectiva en las decisiones” que se hacen con respecto a su vida y sobre su futuro, y esto sólo puede hacerse en una perspectiva de ECOLOGÍA INTEGRAL y Solidaridad Global para el cuidado de la casa común.

Desde esta mirada y como el Papa Francisco ha dicho: “Partimos de un territorio específico, desde donde se quiere hacer un puente hacia otros biomas esenciales de nuestro mundo: cuenca del Congo, corredor biológico Mesoamericano, bosques tropicales de Asia Pacífico, acuífero Guaraní, entre otros. Escuchar a los pueblos indígenas y a todas las comunidades que viven en la Amazonía, como los primeros interlocutores de este Sínodo, es de vital importancia también para la Iglesia universal.”

Este evento –“ECOLOGÍA INTEGRAL: una respuesta Sinodal desde la Amazonía y otros biomas/territorios esenciales para el cuidado de nuestra casa común, como una respuesta a la necesidad urgente de actuar como humanidad frente al futuro del planeta”– se realizó en el marco del proceso del sínodo “Amazonía: nuevos caminos para la iglesia y para una ecología integral” que inició el Papa Francisco en la Amazonía peruana el pasado enero 2018. El encuentro tuvo como objetivo reflexionar y debatir sobre la consciencia global de la Panamazonía, y de los otros biomas y territorios esenciales para el futuro del planeta. Reconocemos el sínodo como una oportunidad especial para animar cambios profundos sobre la manera en que la Iglesia puede acompañar y responder a los signos de los tiempos actuales que amenazan la vida en dichos biomas, el futuro de los pueblos originarios y sus culturas, y aquello que pone en riesgo a las futuras generaciones.

En este encuentro se ha discutido sobre las respuestas concretas que ofrece la vida en los biomas más importantes del planeta, en cuanto a la urgencia que vivimos como humanidad y la manera en cómo nos estamos relacionando con el entorno. Además ha sido el espacio para analizar la necesidad de llevar a la vida los llamados de las encíclicas: Laudato Si y la Evangelii Gaudium. La perspectiva internacional es fundamental para encontrar caminos comunes y universales con un enfoque de incidencia socio-política abriendo caminos de articulación entre los diversos biomas/territorios de mayor importancia en el planeta desde la perspectiva de LAUDATO SI.

El evento ha reunido más de 120 participantes de todo el mundo, con representantes eclesiales, miembros y líderes de organizaciones de pueblos y comunidades, instancias académicas y universitarias, organismos internacionales, con instancias Vaticanas asociadas a estas temáticas, miembros de la REPAM, y otros aliados.

El encuentro ha sido posible gracias al trabajo en conjunto con la Universidad de Georgetown y a la Conferencia de Provinciales Jesuitas de Estados Unidos y Canadá, a la colaboración de diversas congregaciones e instituciones en Washington y Nueva York miembros de REPAM. Con el apoyo permanente de instancias del Vaticano como el Dicasterio para la promoción del Desarrollo Humano Integral, Caritas Internationalis, la Misión Permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas y la OEA, la Secretaría del Sínodo de los Obispos, y otros.

“Soy la Tierra, su Madre, vienen de mí pero me están haciendo daño”: el grito que irrumpió Washington en la conferencia internacional sobre Ecología Integral

“Soy la Tierra, su Madre, vienen de mí, están conmigo. Les doy su hábitat, su alimento, les doy de beber. Me están haciendo daño, dejándome cicatrices, destrozando mi fertilidad. Son abismos que me han afligido: están buscando coltán. Soy rica, pero soy pobre a causa de mis riquezas”.

Este fue el grito que irrumpió el salón de la Universidad Jesuita Georgetown en Washington, Estados Unidos. Un grito que provenía de la Cuenca del Congo. , de la voz de Henri Muhia. Un grito que se hace más fuerte unido al del pueblo émbera de Mesoamérica y de los 9 países de la Cuenca Amazónica. Un grito desde el Asia, con sus bosques, un grito que “no es un llamado, es una advertencia desde los pulmones de la humanidad” como lo mencionó Sirito Aloema, líder indígena de Surinam.

“La humanidad está vinculada con un todo, guiada por nuestra Madre Tierra” expuso Cándido Mezúa, líder de Panamá.   La vida indígena le enseña otro modo de ser a la humanidad, un modo de ser colectivo, de ser comunidad.

Esta conferencia internacional es un esfuerzo de muchas manos, (REPAM, Georgetown University, Jesuits Conference, Dicasterio de Desarrollo Humano Integral, entre otros)  para que los territorios más importantes y al mismo tiempo más amenazados del planeta, se encuentren. Y en un diálogo profundo y confrontador, se puedan trazar acciones concretas para responder en comunión. En comunión entre pueblos, en comunión con la Iglesia, en comunión con las ciudades y las selvas de cemento. Porque esta crisis que enfrentamos, nos está apretando a todos.

Este primer día de conferencia, desafió a la Iglesia nuevas maneras de estar presente. Puso sobre la mesa que los “nuevos caminos para la Iglesia” no son fáciles, pero son vitales. Esos caminos, nos desafían a romper nuestros paradigmas de Iglesia, y de humanidad. Y de ser Iglesia en una humanidad rota y ambiciosa.  El sínodo de la Amazonía, que se viene desarrollando procesualmente, desde la escucha territorial, nos está provocando.

Reunidas más de 120 personas de 5 continentes: Asia, América, África, Europa y Oceanía, con la presencia de pueblos originarios, autoridades eclesiales, organismos internacionales y cooperación fraterna, el evento “Ecología Integral: una respuesta Sinodal desde la Amazonía y otros biomas/territorios esenciales para el cuidado de nuestra casa común” tiene como objetivo afianzar las redes, dar respuestas territoriales, detonar reflexiones colectivas de trasformación.

Card. Peter Turkson, presidente del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral, y gran promotor de la Laudato Si,  plantea que el reto global al que estamos llamados, tiene que territorializarse. Que los territorios tienen un papel fundamental en la lucha universal. Todo está interconectado y ello es una afirmación de la Ecología Integral “ tenemos que juntarnos desde nuestra culturas y la riqueza de nuestra sabiduría, para enfrentar a este desafío. No solo en la Amazonía, en Noruega, en Malasia.“

“Tenemos que recuperar ese radicalismo de Jesucristo, es un reto liberar a Jesús de la lengua del imperialismo y el capitalismo” Card. Charles Bo. Conferencia Internacional de Ecología Integral

En el segundo día de la Conferencia Internacional sobre Ecología Integral que se celebra en Washington la discusión giró en torno a vivir la Ecología Integral. Un concepto del que vienen hablando desde hace siglos los pueblos originarios y que  la voz del Papa Francisco ha permitido una mayor visbilización e incidencia, como ellos mismos los reconocen. Necesitamos recuperar el evangelio del que nos hablan quienes saben vivir sin acaparar, de quienes saben vivir en la Tierra, como en el seno de la Madre.

La presencia de Asia, fue muy contundente en la voz de Cardenal Bo, de  Birmania: “tenemos que recuperar ese radicalismo de Jesucristo, es un reto liberar a Jesús de la lengua del imperialismo y el capitalismo”., la lucha que Jesús enfrentaba era en contra de un sistema establecido que estaba generando estructuras inequitativas, donde muchos sufrían. Nos habla de la necesidad de una teología verde, que se fortalece en la espiritualidad profunda de los pueblos, que quienes sienten esa estrecha relación con la naturaleza que provee y fecunda nueva vida. Los nuevos caminos para la Iglesia de opciones más contundentes con la realidad: hacer una opción preferencial por quienes más sufren ahora, es hacer una opción preferencia por la Hermana Madre Tierra. El desafío que enfrentamos ahora nos habla de una pobreza que nos toca a toda la humanidad.

Vamos en un camino hacia la destrucción o hacia la salvación. La lucha que estamos afrontando es para salvarnos, y los pueblos indígenas están luchando para cuidar la Madre Tierra. “Muchos piensan que la lucha por la Tierra no es evangelización y evangelizar, quiere decir defender la vida, para Patricia Gualinga.  “Necesitamos sentir la fuerza del cambio a este paradigma que no está llevando a la crisis global.  Nuestros yachays han vaticinado la catástrofe global. Recuerden que  la tierra no está dividida, esta unida por hilos invisibles.”

La ecología es el gran reto de estos tiempos para la Iglesia y para la humanidad, nos desafía a desnudarnos en nuestras prácticas, en nuestra liturgia, en nuestra presencia territorial. Nos desafía a entender otra manera de estar en el mundo. Encarnar la ecología integral en nuestro día a día, es una respuesta decisiva. Desnudarnos y aprender, es entrabar un diálogo “entre pueblos, entre culturas, entre clases”, menciona Cardenal Bo. El paradigma de la Ecología Integral, es una oportunidad para dialogar más y “el viaje es largo, así que afrontemos nuestro desafío con fortaleza”.

Para Luis Antonio Tagle,presidente de Cáritas Internacionales y Cardenal de Filipinas, la espiritualidad es el centro de la defensa de la vida, que es de ahí de donde proviene la fuerza, la resistencia, la esperanza. Parece que hemos pasado encima de Dios, por eo, tratamos a la Tierra como si fuéramos sus propietarios.  Si la Madre Tierra fuera asesinada, nos quedamos huérfanos, hemos negamos la atención de Dios y renunciamos la custodia de la Tierra. La ecología espiritual es recuperar la parte tierna y la atención, donde reconocemos los regalos de Dios y de la Tierra.

Pero no puede quedar ahí, para Tagle, la espiritualidad de la vida cotidiana es lo más importante:  podemos hablar de cosas grandes, pero si no pasa en la cotidianidad, no pasa nada. Nuestro estilo de vida es parte de la espiritualidad y la cultura.

Enfrentar ese desafío supone acciones radicales como el evangelio, de esto habló Mons. Jean Claude Hollerich, obispo de Luxemburgo y presidente de la Conferencia de Obispos de la Unión Europea. El concepto de justicia ecológica nos convoca a cada uno. Para él, la justicia ecológica está directamente relacionada con la felicidad: si consumimos menos, seremos más felices.  Son compromisos diarios y personales, también comunitarios y familiares, implican mudar el sistema, la estructura injusta que genera tanto dolor.

Pero no es solo eso, para él, y desde las acciones de incidencia con la Unión Europea, la conciencia y el llamado a la Iglesia Universal implica corresponsabilizarse con quienes están amenazando la vida presente y futura. Las empresas que generan estos atropellos y esta destrucción. Hay un camino muy concreto: una campaña de desinversión.

Lo que para Patricia Gualinga, líder indígena del pueblo sarayaku que ha peleado por muchos años con las empresas extractivas,  sería una muestra contundente y muy útil para que la Iglesia asuma de qué lado quiere estar. “apoyar una campaña de desinversión, con las empresas que generan tanta muerte, significa realmente apoyar en la defensa de nuestros derechos. Mucho más que salir a las calles con nosotros.”

Este segundo día de trabajo se abordó la mirada de la ecología integral desde la política, la ambiental y la espiritual y en medio de estas propuestas y discusiones  el cardenal Tagle, nos deja un cuestionamiento: los nuevos caminos para la Iglesia, también implican sentir una espiritualidad femenina.

NOTA DE CONCEPTO DEL EVENTO