Strillo Promotores de una cultura de justicia y paz.

En un mundo cada vez más herido por la guerra y la injusticia, dominado por un tipo de globalización que excluye a los pobres y militariza la economía, haciendo valer la prepotencia del más fuerte, los misioneros combonianos confirman su compromiso preferencial por los más pobres y esclavizados de la tierra, según el ejemplo de Mons. Daniel Comboni. En el Informe del Vicariato apostólico escrito en 1870, Mons. Comboni, hablando de las razias negreras para cazar esclavos afirma: "...cuando estos desgraciados (negreros) se ensañaban contra los pobres negros de mil maneras, los misioneros, protegían la inocencia y la justicia" y más adelante añade "... los negros distinguían bien entre los misioneros y los otros blancos, porque veían que la misión, en lugar de matar a los pobres negros, robar a sus hijos, a sus niños y sus vacas, enjugaba siempre sus lágrimas, curaba a los enfermos y les enseñaba la moralidad, la justicia y la vía del cielo" (S 2088).
He ahí por qué el compromiso por la justicia, la paz y lo creado en el mundo, para los misioneros combonianos es uno de los aspectos determinantes de la tarea de la evangelización. El Evangelio de Jesús, anunciado y testimoniado, desenmascara las astucias y los planes de los ricos y poderosos, vence las resistencias a la vida fraterna y valora la dignidad de la persona humana hecha a imagen de Dios. Los combonianos en la promoción de la justicia y la paz se proponen ser signos e instrumentos de comunión y reconciliación, siendo muy conscientes de que su ministerio puede desencadenar las iras de los poderosos y los soberbios, las persecuciones, las amenazas y a veces el martirio.
Los padres y hermanos mártires, sin embargo, constituyen la preciosa herencia que sostiene a los misioneros combonianos para compartir la suerte de la gente, haciendo causa común con ellos, incluso en los momentos de conflictos étnicos y de guerras, como por ejemplo en Uganda del Norte, Colombia, República Centroafricana, República democrática del Congo, y motiva a los combonianos a hacerse presentes en aquellos organismos que actúan ante las organizaciones las Naciones Unidas y de la Comunidad Europea, para que se adopten políticas de solidaridad respecto a los pueblos del Sur del mundo. Los combonianos organizan y animan encuentros y debates, sostienen iniciativas para favorecer el conocimiento de las causas de las guerras y de la injusticia y se prodigan para instaurar vínculos de fraternidad y solidaridad entre los pueblos del Sur y del Norte del mundo.