El 8 de Junio del 2009 a las 9 de la mañana, Radio Bakhita marcó 10,000 horas de transmisión, un logro remarcable que no debe pasar desapercibido.

Creo y siento que Dios está involucrado en la realización de esta gran hazaña, obrando el milagro de que la señal de Bakhita, transmitida desde un estudio de seis metros cuadrados, llegue a miles de personas.

 Radio Bakhita es sin duda la mejor y más efectiva inversión en Juba. Con los pocos recursos con que se cuenta ha logrado una calidad excelente en su programación.  Es también remarcable la eficacia y valor de los contenidos y temas que se tratan a diario en cada uno de sus 30 programas.  Sin embargo, el mayor logro de Bakhita es que ha sabido llegar a todos los sectores de la población en esta ciudad capital del sur del Sudán y su capacidad de involucrar a todo tipo de personas.

 En proyectos de este género, los logros no son siempre fáciles de captar o medir.  Sin embargo, creemos que los medios de comunicación –y en África la Radio—son el medio más eficaz para transmitir mensajes y valores que son Buena Noticia y que exhorta a trabajar por la paz y el desarrollo a todos los niveles.

 Radio Bakhita es el primer fruto de la cadena de radiodifusoras catolicas del Sudán ofrecida por la familia Comboniana a la Iglesia Sudanesa con motivo de la canonización de Daniel Comboni. 

 Radio Bakhita ha hecho camino, ha abierto un sendero que las otras estaciones seguirán.  En su tercer año de transmisión, hemos desarrollado un modelo técnico y administrativo que hasta ahora responde a las complejas realidades y retos del sur del Sudán.

 Esto se pone de relieve en la apropiada selección y balance de las fuentes de energía.  La radiodifusora ha sido como un laboratorio donde una variedad de programas computacionales y de transmisión, así como implantes de red, se han venido experimentando antes de instalarlas o aplicarlas a las otras estaciones. Radio Bakhita también es el prototipo para el establecimiento del sistema administrativo y financiero que se adecúe a lo que el país requiere y necesita.  También nos ha dado patrones y normas de cómo iniciar y llevar adelante una empresa con un personal que hay que prepararse desde cero. 

 El personal que trabaja en Radio Bakhita son todos Sudaneses.  Esta fue una opción radical desde el principio, y está en sintonía con el principio San Daniel Comboni de salvar África con África.  Pese a las dificultades, la paciencia y los muchos retos que esta opción ha significado, Radio Bakhita está saliendo a flote.  La Radio cuenta con un grupo de 17 jóvenes, la mayoría muchachas, ahora sí, capacitadas, motivadas y con la alegría y satisfacción de sentirse pioneros jugando un rol vital en el desarrollo de su país.

 Desde el punto de vista financiero, la radiodifusora ha superado nuestras expectativas.  Este es un paso importante y vital ya que el objetivo sería que la radio fuese autosuficiente. Y el logro y la satisfacción son aún mayores cuando se verifica que todas las entradas –al menos en el primer semestre del 2009-- han sido generadas localmente.  Se trata de organismos internacionales y locales que operan en Juba y que patrocinan programas de aprendizaje del Ingles y educación civil, así como campañas de salud, respeto a la dignidad de la mujer y otros mensajes que contribuyen al desarrollo y bienestar de la población. 

Es en esta área de mercadotecnia que Radio Bakhita juega un papel vital en la cadena de Radiodifusoras católicos.  Dado que la radio está establecida en Juba, la ciudad capital del sur, tiene un potencial enorme para atraer organizaciones y grupos que comparten la visión y el gol de la cadena de radiodifusoras.

La gran mayoría de los Organismos no Gubernamentales que operan en Juba, se encuentran también presentes en otros lugares del Sudán donde las otras estaciones operarán en un futuro próximo.  Es por esto que también en este sentido, Bakhita Radio juega un papel crítico dentro de la cadena. 

 Radio Bakhita no se desarrolló de acuerdo a un plan predeterminado o manipulado a control remoto.  Al contrario, es el fruto de la experiencia de personas que han vivido y aman estas tierras Sudanesas y que han sudado por adaptarse a los muchos cambios y retos internos e externos que se les fueron presentando.  Y con todo, han sabido ser fieles al ideal por el cual se decidió llevar a cabo esta gran obra.

 Radio bakhita está ganando prominencia también como punto de referencia en la comunidad Cristiana, no sólo estando presente y remarcando los eventos que vive la Iglesia local y que hacen historia, sino que sirve como centro catequético donde temas de evangelización, vida y fe pueden ser transmitidos y escuchados tanto por cristianos como por musulmanes, políticos, mujeres, jóvenes y niños; en una palabra, por la población en general.

 Después de décadas de represión y guerra civil, la gente de Juba cuenta con un fórum donde lanzar y hacer eco a sus alegrías, tristezas, ideales y anhelos.  La radiodifusora se ha convertido en un gran salón de conferencias, en una mesa redonda, donde los grupos más vulnerables de la sociedad pueden hablar libremente y desafiar el sistema de corrupción e injusticia creciente que está tomando forma y poder en el sur de Sudán.  De esta manera, como voz de la Iglesia, está siendo la conciencia moral, critica y profética que se necesita en estos tiempos de transición.

 Detrás de estas 10,000 horas de transmisión esta un trabajo colectivo, los sudores y creatividad y dedicación de muchos. Cada una de estas horas testifica y está impregnada de su entusiasmo, alegrías, frustraciones, entereza, anhelos y esperanzas. 

 A Bakhita le siguen otras estaciones de Radio, La Voz de la Paz en los Montes Nuba, Malakal Radio y Radio Emanuel en el Sureste de Sudán.  A estas se sumarán las radiodifusoras de las diócesis de Yei, Rumbek que pronto se lanzarán también al aire. 

 Y así la cadena se verá completa, como una contribución más de la Iglesia al establecimiento de la paz, guiada por Radio Bakhita y afianzada en la convicción de Comboni de que esta es obra de Dios. 

 Aun falta mucho camino por recorrer.  Y no va a ser fácil abrirse paso teniendo de frente tantos retos y obstáculos, sobretodo en este país en que vive una inseguridad perenne y en el cual la situación política y social es tan inestable. 

 Que Bakhita la mujer Sudanesa que cruzó la línea de la esclavitud a la libertad interceda por nosotros.

Alberto Lamana Consola, mccj

 

Por Alberto Lamana Consola, mccj