A los 50 años de la revista misionera Spiritus

Estimados hermanos, con ocasión de la jornada de estudio del 10 de octubre 2009 en el Instituto Cató1ico de París, por la celebración de los 50 años de la existencia de la revista Spiritus, edición francesa, la edición hispanoamericana de dicha revista de marzo 2010, presenta un número muy interesante intitulado “¿Hacia dónde va la misión?”  
Como un servicio (y aperitivo) para quienes estén interesados en el argumento, les transcribimos la presentación de la edición en español para América:
“… Misión y futuro son inseparables. Un discípulo de Cristo no puede pensar en el uno sin la otra. Desde luego, encontramos personas que proponen una mirada nostálgica sobre la misión; ellas echan de me­nos la misión triunfalista de la primera mitad del siglo anterior. Es una visión fuertemente reductora de la misión de este "Dios que viene".
El contenido de este un número se centra en la misión como misión de Dios. El Dios Amor busca compartir su vida a través del envío del Hijo y del Espíritu en el mundo. Jesús y la Iglesia, enviados por Dios, prosiguen y sirven esta misión. La misión, fuertemente enraizada en el pasado pero sin de­jarse nunca encerrar, apunta siempre hacia el futuro. La historia, sin la me­nor duda, nos da muchas enseñanzas, precisamente porque ha puesto en evidencia un gran número de maneras de misión. También muestra que la misión nunca puede ser reducida a una u otra forma. Las circunstancias cambian y las maneras que revistan a la misión se suceden... En un mismo movimiento, una mirada al futuro abarca esta sucesión y se pone abierta de par en par al Espíritu que continua suscitando nuevas formas, hasta es­te momento, desconocidas.
Los expositores han inducido a los participantes a reflexionar sobre lo que es esencial en la missio Dei. Un paso necesario si queremos examinar al­gunas perspectivas del futuro, ciertamente enraizadas en el pasado, pero sobre todo orientadas hacia las nuevas realidades. Una primera perspectiva es aquella de la misión con las otras religiones. La Iglesia será fiel a la misión de Dios en la medida que busca colaborar con las religiones para acelerar la ve­nida del Reino de Dios. Una perspectiva que difiera mucho de aquella de la era de la conquista espiritual (y colonial). Los cristianos africanos pueden, de esta manera, considerar la misión como la visita de Dios a su continente. Vi­sita que se sitúa en el prisma de la esperanza. Dios viene, comparte su sonri­sa con los seres humanos, les da su Vida para vivir hoy y mañana... esperan­do que todos se encuentren en su presencia y gocen de la felicidad sin fin. Un mensaje muy fuerte para un país como Haití donde el sufrimiento es tal que faltan palabras para expresarla... la visita de Dios se realiza por medio de la presencia de los discípulos que sonríen a pesar de todo, porque saben que Dios conduce toda realidad a su fin, en su debido tiempo, y que Dios los aso­cia a su acción contra las fuerzas destructivas de la vida.
Los creyentes, pertenecientes a la Iglesia del Oriente, nos ayudan a ampliar más nuestra mirada de futuro sobre la misión. A pesar de los in­mensos sufrimientos experimentados en el pasado y la campaña actual que apunta a su exterminación en ciertas regiones de Irak, ellos siguen con e testimonio valiente de su fe. Esparcidos por el mundo, ellos han desarro­llados el arte de articular la unidad y la diversidad, permaneciendo sensi­bles y cercanos a los pueblos que encuentran. Una proximidad que nunca puede llega' a se' un marketing cínico. África, algunas veces exaltada co­mo la tierra cristiana del futuro, hace actualmente la experiencia de una tal desviación Las estrategias del marketing presentan una falsa imagen de Cristo y de su mensaje y, finalmente, demuestran que el supuesto misione­ro no cree más en su propio mensaje. La misión no es ni propaganda ni pu­blicidad, sino una inversión honesta en la solución de los problemas reales de la gente.
Estas reflexiones provocaron a F. Bousquet a decir: "Para una mira­da hacia el porvenir, está la misión". O también: "No hay nada como la mi­sión para dirigir una mirada de futuro sobre todas las cosas". De esta manera se puede invertir el título del número. Lo más importante es que aprendamos a articular misión y futuro.
En la sección Parte aparte podrán encontrar una reflexión acerca de la campaña de la fraternidad en Brasil; un artículo del sociólogo Francois Houtart, con motivo de los cien años del nacimiento de monseñor Leoni­das Proaño; una contribución del teólogo Kerber para, con miras al futuro, articular una ecoteología. También incluimos dos aportes relacionados con el segundo sínodo para África.
Crónicas presentan una evaluación de los 10 años de camino del Foro Social Mundial, un comentario acerca del sínodo para África, un colo­quio internacional sobre la Iglesia en África; y, finalmente, una reflexión acerca de las relaciones entre cristianos y musulmanes.
En Reseñas se presentan dos libros de interés para quienes buscan actualizarse en las áreas de teología y misionología”.
Con un saludo cordial: Jorge García Castillo