“DAR A LAS ACTIVIDADES PASTORALES UNA DIMENSIÓN MISIONERA MÁS AMPLIA”

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P. Romeo Ballan

Reflexiones

En el corazón del octubre misionero, vuelve la cita anual de la Jornada Mundial de las Misiones, el próximo Domingo del DOMUND, como expresión de un compromiso que no se limita a un día ni a la simple recaudación de ayudas materiales. El DOMUND es más bien una oportunidad pastoral estupenda para sentirse Iglesia, comunidad viva de personas que han encontrado a Cristo y lo sienten como un don para compartirlo con otros, a través de gestos concretos: la oración, el sacrificio, actos de solidaridad y -¿por qué no?- también la entrega de la vida. El tema fuerte de la misión es la salvación de cada persona en Cristo. Vuelven, por consiguiente, los temas misioneros de siempre: urgencia del anuncio, escasez de obreros del Evangelio, necesidad de oración insistente, cooperación por parte de todos los creyentes...
La misión, en cuanto anuncio del Evangelio, está pasando por estaciones complejas pero prometedoras. Realidades nuevas están naciendo para la Iglesia misionera. La Palabra de Dios ofrece hoy mensajes de esperanza para los momentos trágicos de la existencia humana, tanto a nivel individual como social y político. Dios interviene y salva, aunque a veces parece tardar. Su salvación es gratuita, pero nunca nos exime de nuestra libre aportación. El pueblo de Israel (I lectura), en una de sus frecuentes luchas contra los enemigos de turno, alcanza una victoria contra las tropas de Amalec, gracias a la plegaria de un orante extraordinario, Moisés, el cual, con la ayuda de dos colaboradores, sostiene en alto los brazos mientras suplica a Dios (v. 11-12).
La experiencia orante de Moisés se prolonga en el salmo y se ve confirmada en el Evangelio de la viuda, la cual, con su insistente súplica “sin desanimarse” (v. 1), alcanza un resultado importante, ganando un pleito en situaciones adversas: una causa judicial, un juez que “ni temía a Dios ni le importaban los hombres” (v. 2.4)... El apóstol Pablo (II lectura), desde la cárcel exhorta vivamente al discípulo Timoteo a cumplir la misión de anunciar la Palabra, amonestar, exhortar, insistir en cada ocasión “a tiempo y a destiempo” (v. 4,2)... Son éstos algunos de los verbos irrenunciables de la Misión. Los ejemplos bíblicos de Moisés y de la viuda subrayan la importancia de orar al Dueño de la mies (Mt 9,38; Lc 10,2). La oración de intercesión es un instrumento irremplazable de misión. Lo expresa bien el misionero San Daniel Comboni: “La omnipotencia de la oración es nuestra fuerza”.
Benedicto XVI no pierde ocasión para renovar a todas las Iglesias su llamado misionero, a las de antigua tradición y a las de reciente evangelización, y las invita a todas a una toma de conciencia compartida sobre la urgente necesidad de relanzar la actividad misionera frente a los múltiples y graves desafíos de nuestro tiempo. Él convoca a las Iglesias de antigua tradición, que anteriormente han proporcionado a las misiones, además de cuantiosos medios materiales, también un número consistente de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos. De igual modo, el Papa invita a las Iglesias de reciente evangelización a entregarse generosamente a la misión ad gentes, no obstante las numerosas dificultades y los obstáculos que encuentran en su desarrollo.
Ante los signos evidentes de un enfriamiento de la fe cristiana en los países occidentales, el mandato de Benedicto es claro: “Impulsar nuevamente la acción misionera ante los múltiples y graves desafíos de nuestro tiempo. Ante los signos de un invierno del Cristianismo en Europa y Norteamérica, resuena con tintes de actualidad la inquietante pregunta de Jesús al final del Evangelio de hoy: “Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?” (v. 8). Es ésta probablemente la pregunta más provocadora para la vida de la familia humana y, por tanto, para la misión. Una pregunta que no se refiere tan sólo al retorno de Jesús al final de del mundo, sino a todo encuentro con Él en los acontecimientos de la vida. G. Bernanos afirmaba: “Las voces que suben de la tierra a Dios se vuelven cada vez más débiles, quizás se estén apagando. Es el silencio del amor en la noche de la indiferencia”. No es pesimismo, sino una invitación fuerte a la reflexión y a obras coherentes. (*)
Para el bautizado y para la comunidad cristiana, no es el momento de encerrarse en sí mismos, de estrechar los espacios de la esperanza, o de reducir el compromiso misionero. Por el contrario, es la oportunidad de abrirse con confianza a la Providencia de Dios, que nunca abandona a su pueblo; es “la ocasión para renovar el compromiso de anunciar el Evangelio y de dar a las actividades pastorales una dimensión misionera más amplia”.

Palabra del Papa

(*) “El mes de octubre, con la celebración del DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones), ofrece a las comunidades diocesanas y parroquiales, a los institutos de vida consagrada, a los movimientos eclesiales y a todo el pueblo de Dios, la ocasión para renovar el compromiso de anunciar el Evangelio y dar a las actividades pastorales una dimensión misionera más amplia... Una fe adulta, capaz de abandonarse totalmente a Dios en actitud filial, alimentada por la oración, por la meditación de la Palabra de Dios y por el estudio de las verdades de fe, es condición para poder promover un humanismo nuevo, fundado en el Evangelio de Jesús.

Benedicto XVI
Mensaje para el DOMUND, 2010

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 17/10: S. Ignacio de Antioquía, obispo y mártir, condenado por el emperador Trajano ad bestias, en Roma (+107).
- 17/10: Día Mundial del Rechazo a la Miseria.
- 18/10: S. Lucas, autor del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles, compañero de Pablo en la misión en Macedonia y luego en otras partes (Hch 16,10s.).
- 19/10: SS. Juan de Brébeuf, Isaac Jogues, sacerdotes jesuitas, y otros seis compañeros mártires, misioneros entre los Hurones y los Iroqueses (Estados Unidos de América y Canadá, +1642-1649).
- 19/10: S. Pablo de la Cruz (1694-1775), promotor de misiones populares con el mensaje de la Pasión de Cristo; es el fundador de los Pasionistas.
- 20/10: BB. David Okelo y Gildo Irwa, jóvenes catequistas y mártires (de 16 y 12 años), asesinados en Paimol (Kalongo-Uganda del Norte, +1918).
- 21/10: B. Laura Montoya y Upeguí (1874-1949), misionera colombiana entre los indígenas y fundadora; murió en Medellín (Colombia).
- 23/10: S. Juan de Capestrano (1386-1456), sacerdote franciscano, misionero y predicador eficaz en varios países de Europa central y oriental. Trabajó por la libertad y unidad de los cristianos.