Roma, diciembre de 2017
“Queridos hermanos: Estamos invitados a mantenernos cada vez más abiertos a la acción de su gracia haciendo de nuestros corazones una morada donde la Palabra, hecha carne, pueda habitar y manifestarse en nuestros pensamientos, palabras y acciones. Esta es la verdadera riqueza que recibimos como regalo en la Santa Navidad y que estamos dispuestos a compartir especialmente con los más pequeños, los necesitados, los excluidos, los marginados y los más abandonados que, a menudo, son olvidados por nuestra sociedad. Como nos recordó el último capítulo del 2015, estamos llamados a ser heraldos gozosos del Evangelio y testigos de Dios que continúa manifestándose entre nosotros. Ven Señor Jesús, Maranatha. ¡Feliz Navidad 2017!” (Mensaje del Consejo General de los Misioneros Combonianos).

Ven Señor Jesús, Maranatha.
¡Feliz Navidad 2017!

“María dio a luz a su Hijo primogénito,
lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre,
porque no había lugar para ellos en la posada”
(Lc 2,7).

“María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús,
con unos pobres pañales y una montaña de ternura.
Ella es la pequeña servidora del Padre que se estremece en la alabanza”
(EG 286).

Queridos hermanos,
Os saludamos fraternalmente, sintiéndonos en comunión con toda la Iglesia que en estos días se está preparando para vivir la Santa Navidad, celebrando la encarnación del Hijo de Dios.

La liturgia del tiempo de Adviento nos propone como figura de referencia: María, San José, los profetas, Juan el Bautista, los ANAWIM que creyeron en la oración del pueblo de Israel: "Destilad, cielos, como rocío de lo alto, derramad, nubes, la victoria; ábrase la tierra, brote la salvación y germine juntamente la justicia" (Is 45, 8) enviándonos al Mesías.

Los padres de la Iglesia nos recuerdan que Dios quiso asumir nuestra naturaleza humana para que nos hagamos como él. Este intercambio admirable se convierte en una razón para la gratitud perpetua y nos impulsa a proclamarlo a los confines de la tierra.

Al concluir este año en el que celebramos los 150 años del nacimiento de nuestro Instituto, queremos mantener nuestro compromiso misionero en las periferias del mundo, renovando nuestra consagración, re-cualificando nuestras presencias y nuestro compromiso misionero y vigorizando nuestro deseo de testificar lo que la Palabra encarnada sigue haciendo en nuestras vidas, convencidos de que traerá también la felicidad a las personas que encontramos en nuestro camino y actividades diarias.

Estamos invitados a mantenernos cada vez más abiertos a la acción de su gracia haciendo de nuestros corazones una morada donde la Palabra, hecha carne, pueda habitar y manifestarse en nuestros pensamientos, palabras y acciones. Esta es la verdadera riqueza que recibimos como regalo en la Santa Navidad y que estamos dispuestos a compartir especialmente con los más pequeños, los necesitados, los excluidos, los marginados y los más abandonados que, a menudo, son olvidados por nuestra sociedad.

Como nos recordó el último capítulo del 2015, estamos llamados a ser heraldos gozosos del Evangelio y testigos de Dios que continúa manifestándose entre nosotros. Ven Señor Jesús, Maranatha. ¡Feliz Navidad 2017!

EL CONSEJO GENERAL
P. Jeremias dos Santos Martins; y Her.no Alberto Lamana Cónsola; P. Tesfaye Tadesse Gebresilasie;
P. Rogelio Bustos Juárez; y P. Pietro Ciuciulla