Al comienzo del nuevo año litúrgico, la Iglesia lanza una fuerte invitación a la vigilancia y a la esperanza, que son actitudes características del tiempo de Adviento. En el nuevo ciclo (B), que hoy comienza, el evangelista San Marcos nos ofrecerá, domingo tras domingo, pasajes del “Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (Mc 1,1). En el breve pasaje del Evangelio de hoy aparece hasta cuatro veces el mandato de velar, como condición necesaria para encontrar al Señor cuando venga.

Adviento:
tiempo propicio para la Misión

Isaías 63,16-17.19; 64,2-7; Salmo 79; 1Corintios 1,3-9; Marcos 13,33-37

Reflexiones
Al comienzo del nuevo año litúrgico, la Iglesia lanza una fuerte invitación a la vigilancia y a la esperanza, que son actitudes características del tiempo de Adviento. En el nuevo ciclo (B), que hoy comienza, el evangelista San Marcos nos ofrecerá, domingo tras domingo, pasajes del “Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (Mc 1,1). En el breve pasaje del Evangelio de hoy aparece hasta cuatro veces el mandato de velar, como condición necesaria para encontrar al Señor cuando venga (v. 35). La espera será satisfecha, no será una ilusión. Su venida será una sorpresa, pero cierta.

La liturgia nos hace vivir la espera del Señor que volverá, haciéndonos revivir eficazmente Su primera venida en la Navidad. No será sencillamente un recuerdo teórico o nostálgico. En efecto, la fuerza de los sacramentos de la Iglesia es tal que hacen presentes hoy los misterios cristianos que tuvieron lugar en el pasado. De esta manera, la historia queda plenamente rescatada y se convierte en historia de salvación en la vida cotidiana del cristiano. Con una condición, sin embargo: que la espera sea una auténtica atención al Señor que viene; es decir, la preparación paciente de un corazón bien dispuesto y purificado. San Pablo (II lectura) invita a los fieles de Corinto a vivir en vigilante espera, mientras aguardan la Revelación de nuestro Señor Jesucristo (v. 7). Nos sostiene la certeza de que “fiel es Dios”, quien nos llama “a la unión con su Hijo Jesucristo” (v. 9) y que nos fortalecerá hasta el fin (v. 8).

Tan solo quien es consciente de su fragilidad, personal y comunitaria, y se abre a Dios con humilde confianza, puede recibir de Él la salvación como un don. El profeta da prueba de ello (I lectura) en una apasionada oración, nacida en el sufrimiento y en la humillación del exilio en Babilonia. Es patente la conciencia de haber errado lejos de los caminos del Señor (v. 17), haber sido rebeldes (v. 4); la conciencia de que el pecado nos ha hecho impuros, “como paño inmundo”, como hojas caídas, llevadas por el viento, a merced de nuestras culpas (v. 5-6). Aun en medio de una condición tan miserable, el profeta, al comienzo y en la conclusión de su plegaria, tiene el valor de gritar a Dios su esperanza, invocándolo como Señor, Padre, Redentor (v. 16); Lo invita a volver por amor de sus siervos (v. 17), a romper los cielos y descender (v. 19). Finalmente, el orante se pone como arcilla disponible en las manos del Padre, el único que es capaz de moldearnos, de darnos nuevamente forma (v. 7). Siempre el Padre es deseoso y feliz de re-crearnos, de crearnos de nuevo, de hacernos nuevos.

El profeta presenta un escenario que refleja la situación actual de la humanidad, que a menudo va errando lejos de los caminos del Señor, sumergida en el mal y en el pecado, necesitando de un Salvador que venga de afuera, porque el hombre es incapaz de salvarse por sí solo. ¡Todos necesitamos de Alguien que nos venga a salvar! Los cristianos, que ya creemos en Cristo, esperamos el retorno de nuestro Salvador Jesús, mientras los no-cristianos - que todavía son la mayor parte de la humanidad (cerca de dos terceras partes) - esperan Su venida, es decir, el primer anuncio de Cristo el Salvador. Por tanto, el Adviento es un tiempo litúrgico muy propicio para despertar y fortalecer en los cristianos la conciencia de la responsabilidad misionera, ya que el Adviento nos recuerda el tiempo “de la espera de la humanidad”. Ya el Papa Pío XII lo recomendaba en 1957, invitando a la oración y al compromiso misionero, de manera especial en este tiempo. (*) Cada año, al comienzo del Adviento, nos lo recuerda S. Francisco Javier, ardiente misionero en el Extremo Oriente y patrono de las Misiones (ver 3 de dic).

El Adviento es un viaje en vigilancia:“Estén atentos, velen, esperen, no se duerman…” son los verbos que nos van a acompañar durante todo este período. Esperanza, paciencia, vigilancia… son actitudes típicas del cristiano que se prepara al encuentro - cotidiano y definitivo - con el Señor que viene. Existen oraciones propias para este tiempo litúrgico, cargadas de gozosa esperanza: Amén. ¡Marana tha! Ven, Señor Jesús” (Ap 22,20). -  Revélanos a nosotros peregrinos en la tierra el sentido cristiano de la vida. - Reaviva en cada uno de nosotros el fuego de la misión, para que sepamos proclamar con gozo tu amor de Padre. - Suscita en nosotros la voluntad de salir con las buenas obras al encuentro con Cristo. Entre estas buenas obras ocupan el primer lugar las que Jesús mismo indica en la parábola del juicio final (ver el Evangelio de la fiesta de Cristo Rey): dar comida al hambriento, agua al sediento, vestido al desnudo, acogida al forastero, visita al enfermo y al preso… Con la certeza de que en estas personas necesitadas encontramos a Cristo mismo, que nos sale al encuentro, como Él nos ha dicho: “Cuanto hicieron a uno… a mí me lo hicieron” (Mt 25,40).

Palabra del Papa

(*) “Deseamos que por esta intención se rece más y con un mayor fervor… Pensamos, sobre todo, en el período del Adviento, que es el de la espera de la humanidad y de los caminos providenciales de preparación para la salvación… Orad, pues, orad más y más, y sin cesar. No dejéis de llevar vuestro pensamiento y vuestra preocupación hacia las inmensas necesidades espirituales de tantos pueblos todavía tan alejados de la verdadera fe, o bien tan privados de socorros para perseverar en ella”.
Pío XII
Encíclica Fidei Donum, 21-4-1957, n. 13

Siguiendo los pasos de los Misioneros

29        I domingo de Adviento, inicio del tiempo litúrgico de espera del Señor y tiempo misionero para recordar la larga espera de los pueblos que todavía no han recibido el primer anuncio de Cristo Salvador.

29.       (y días cercanos) Ss. Cutberto Mayne († 1577), Edmundo Campion († 1581), Margarita Ward († 1588); Bs. Ricardo Langley († 1586), Eduardo Burden († 1588), Jorge Errington († 1596); y muchos otros sacerdotes y laicos martirizados en Inglaterra, bajo el reinado de Isabel I.

°          Bs. Dionisio Berthelot, francés, y Redento Rodríguez, portugués, religiosos carmelitas mártires, esclavizados por musulmanes († 1638) en Aceh (Sumatra, Indonesia).

30.       S. Andrés, apóstol, es el primer discípulo que encontramos en los Evangelios junto con Juan (Jn 1,37-42). Era natural de Betsaida, como su hermano Simón Pedro; predicó el Evangelio en Grecia, donde murió crucificado. La Iglesia de Constantinopla lo venera como a su insigne patrono.

°          Aniversario de la carta apostólica Maximum Illud (1919), publicada por el Papa Benedicto XV (véase 22/1), para relanzar la misión de la Iglesia de anunciar el Evangelio ad gentes, libre de injerencias de poderes políticos y coloniales, desprendida de intereses nacionalistas y comprometida en preparar un clero indígena, inspirándose únicamente en el amor de Cristo.

  1. B. Carlos Eugenio de Foucauld (1858-1916), francés, vizconde de Pontbriand. Después de una juventud desordenada, se convirtió, se hizo sacerdote y ermitaño en el desierto argelino. Para los cristianos, musulmanes, judíos y ateos que pasaban por su oasis, era como un hermano universal y les ofrecía hospitalidad. Fue asesinado por una banda de salteadores en Tamanrasset, entre los tuareg, donde había escrito un precioso diccionario francés-tuareg. Dio testimonio de amor a la Eucaristía, de fraternidad, de misión y de diálogo. (Es próxima su canonización).

°          B. Clementina Anuarite Nengapeta (1940-1964), mártir congoleña, religiosa de la Congregación de la Sagrada Familia en la Rd Congo. Fue asesinada en Isiro, durante la rebelión de los simba (en kiswahili significa leones, como esos rebeldes se llamaban a sí mismos). Ella dio un claro testimonio de castidad y de perdón.

* Alrededor de esta fecha, en 1964, durante la guerra civil en la Rd Congo fueron asesinados cientos de miles de pobladores y unos 160 misioneros de diferentes nacionalidades y congregaciones religiosas. (Véase también 26/11).

°          Día internacional de la lucha contra el VIH-SIDA, instituido por la ONU-OMS en 1988.

  1. B. Liduina Meneguzzi (1901-1941), religiosa italiana de las Hermanas de S. Francisco de Sales, de Padua (conocidas allí como Salesias). Fue misionera en Etiopía, entregada sin límites a su labor de enfermera, indistintamente para italianos y africanos, católicos y coptos, musulmanes y paganos. Falleció en la ciudad etíope de Dire Dawa.

°          Recuerdo de Hugo de Censi (1924-2018), salesiano italiano, misionero durante más de 40 años en la sierra de Ancash (Perú), fundador y líder de la Operación Mato Grosso (OMG), movimiento de voluntariado misionero fundado en 1967 y así llamado por el envío del primer grupo de voluntarios a Brasil. La OMG desarrolla actividades de lucha contra la pobreza en Perú (más de 50 comunidades con más de 500 voluntarios), Ecuador (17), Brasil (12), Bolivia (9), a través de proyectos vinculados con la educación, formación para el trabajo, talleres de artesanía, salud, vivienda, electrificación rural, promoción de microempresarios y otras actividades.

  1. S. Francisco Javier (1506-1552), jesuita español, misionero en India y en Japón, donde obtuvo numerosas conversiones y dio vida a varias comunidades cristianas; murió en la isla de Sanchán, en el umbral de China. Es patrono principal de las misiones.

°          B. Ladislao Bukowinski (1904-1974), misionero polaco, apóstol de Kazajistán, donde fue un valiente defensor de vidas humanas y encarcelado tres veces bajo el régimen comunista. Después de ser liberado, no volvió a Polonia: prefirió quedarse en Karaganda para atender a los católicos del lugar.

°          En 1839, el Papa Gregorio XVI promulgó el documento “In supremo apostolatus”, en el que condenaba la trata de esclavos, practicada también por cristianos, y excomulgaba a todos aquellos que participaran en ella, porque - decía -  tanto los indios como los negros son criaturas humanas.

°          Día internacional de las personas con discapacidad, instituido por la ONU (1992), con el fin de promover sus derechos y bienestar.

  1. B. Adolfo Kolping (1813-1865), sacerdote alemán, fundador de la Obra Kolping. En 1846 fundó la primera Casa de asistencia y enseñanza profesional, seguida de una segunda en Colonia, que sería después la central de toda la organización para Europa y América del norte, de la cual fue presidente. Cuando murió, dejó una comunidad de 24.000 socios en 400 lugares. Con razón lo llamaban “padre de los trabajadores artesanos”

°          SdD. Josué Dei Cas (1880-1932), hermano coadjutor comboniano, de la provincia de Sondrio (en el norte de Italia), misionero en Sudán meridional, donde contrajo la lepra mientras cuidaba a los leprosos; murió ofreciendo su vida a Dios por un misionero joven, que estaba enfermo.

  1.  B. Felipe Rinaldi (1856-1931), tercer sucesor de san Juan Bosco, como superior de la Sociedad salesiana, a la que dio un fuerte impulso misionero ad gentes.

°          Recuerdo de Mateo Lukwiya (1957-2000), médico ugandés, director sanitario del hospital de Lacor (Gulu). Adquirió fama internacional por su experiencia profesional en la lucha contra la epidemia del virus ébola, que golpeó Uganda en el año 2000. Asistiendo a los enfermos de ébola en su hospital, contrajo el virus mortal. Se le recuerda también por su heroico testimonio de caridad cristiana.

* Como él, otros médicos y enfermeros en el mundo fueron víctimas de contagios. Entre ellos, misioneros como: las 6 Hermanas Pobres de Bérgamo († 1995, por ébola en la Rd Congo); Lucille Teasdale-Corti, doctora canadiense († 1996, por infección de VIH/SIDA, en Gulu, Uganda); miles de médicos, enfermeros, trabajadores sanitarios, voluntarios, sacerdotes, por contagio de COVID-19, en varios lugares del mundo, en especial en 2020. (Véase también 7/2).

°          Día internacional del voluntariado, instituido por la ONU (1985).

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A cargo de: P. Romeo Ballán – Misioneros Combonianos (Verona)

Sitio Web:   www.comboni.org    “Palabra para la Misión”

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