Miércoles, 7 de julio de 2026
La situación en Isiro, en el este de la RD Congo, registra mejoras, pero la presencia de los militares es fuente de aprensión para los habitantes civiles. Fuentes locales informan de que la seguridad ha mejorado y que la carretera de Isiro a Mungbere ha sido reabierta.

Los moto-taxis ya circulan, pero los camioneros aún temen transitar. Según se sabe, los rebeldes de las ADF, las Fuerzas Democráticas Aliadas, se han desplazado hacia el sur, cerca del río Nepoko.

Ayer, llegaron a Mungbere dos camiones de las fuerzas armadas congoleñas (FARDC). Los militares se instalaron en el internado de los pigmeos, construido por los combonianos, en el terreno de la parroquia.

Mientras tanto, en la misión de Apodo, un militar quiso abusar de una joven. Ella se negó. Estaba casada y se encontraba con su bebé de dos años en casa de su padre. El militar la amenazó con su arma, que acabó disparándose, matando inmediatamente a la niña e hiriendo de gravedad a la madre, quien fue atendida en el hospital de Mungbere.

El militar, amenazando a todo y a todos, se refugió en la selva.

Es un crimen de guerra más cometido por un soldado de las FARDC. Los civiles no saben si deben temer más a los militares o a los rebeldes.

Las ADF son un movimiento islamista ugandés que opera en el este de la RD Congo, afiliado al Estado Islámico de la Provincia de África Central. Están presentes en la región de Mungbere desde finales de mayo.