Lunes, 14 de septiembre de 2026
La parroquia comboniana Virgen de las Mercedes, de Granada, acogió el pasado 12 de septiembre la ordenación diaconal de dos Misioneros Combonianos: el congoleño Etienne Nteyamba y el mozambiqueño Saúl Bazo. La celebración reunió a familiares y amigos de los ordenados, feligreses de la parroquia, miembros de la Familia Comboniana y profesores e alumnos de la Universidad Loyola, Granada.
La solemne Eucaristía, que se prolongó durante alrededor de una hora y media, fue presidida por el arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, acompañado por una veintena de sacerdotes y un diácono. La animación litúrgica corrió a cargo de los escolásticos combonianos.
En la procesión de entrada, Saúl estuvo acompañado por su padre, Ribeiro José Bazo, y su madrina, Lucrecia Venancio Mateus, llegados desde Mozambique en representación de toda la familia. Etienne, por su parte, estuvo acompañado por su tío, Hubert Lwaramanga, y su primo, Benjamín Kwepanga, que viajaron desde Bélgica e Italia, respectivamente.
A los feligreses de la parroquia se sumaron los laicos combonianos, las Hermanas Misioneras Combonianas, amigos y compañeros de Etienne y Saúl, así como algunos profesores de la Universidad Loyola.
«Esto no es una carrera»
En una homilía que pronunció, Mons. José María comenzó agradeciendo la presencia y la labor de los Misioneros Combonianos en España, y destacó especialmente su tarea de Animación Misionera a través de la revista Mundo Negro. Después dirigió su mensaje a los dos candidatos al diaconado.
«Esto no es una carrera. [...] Sed servidores de la Palabra [...]», insistió el arzobispo de Granada, mientras mostraba a la asamblea el dalmático como signo del servicio propio del diácono.
Durante el rito de la ordenación, al entregarles a Etienne y Saúl el Evangelio, les dijo: «Recibe el Evangelio de Cristo, del cual has sido constituido mensajero; cree lo que lees, enseña lo que crees y practica lo que enseñas».
Por su parte, el provincial de España, padre Miguel Ángel Llamazares, agradeció la presencia y cercanía de Mons. José María, así como la participación de todos los presentes. También recordó la historia de la comunidad formativa de Granada, que desde 2023 es oficialmente un escolasticado internacional.
«La composición de aquel grupo de estudiantes era un poco distinta a la de ahora, por procedencias, por el color de la piel, por experiencia de fe, porque aquellos eran años distintos», explicó.
Al finalizar la misa, Etienne y Saúl tomaron la palabra para agradecer a la comunidad parroquial, a los invitados y a sus familiares el acompañamiento recibido.
Etienne interpretó con la guitarra la canción Quien pierda su vida por mí la encontrará, de Hermana Glenda. Saúl, acompañado por Hubert, Benjamín, su padre y su madrina, mostró a los presentes una tela africana diseñada con el rostro del fundador, san Daniel Comboni, que había sido traída desde Mozambique.
De los votos perpetuos al diaconado
Etienne Nteyamba y Saúl Bazo llegaron a España en 2021. Tras dedicar un año al aprendizaje del castellano, iniciaron sus estudios de Teología en la Universidad Loyola, Granada.
Una vez completada su formación académica, ambos permanecieron en la Provincia de España para continuar su servicio misionero: Etienne en Barcelona y Saúl en Madrid.
El pasado 5 de septiembre, en la capilla de la Casa Provincial de los Combonianos en Madrid, Etienne y Saúl profesaron sus votos perpetuos en presencia de la Iglesia y del padre Miguel Ángel Llamazares, quien representaba al padre Luigi Fernando Codianni, Superior general de los Misioneros Combonianos.
Las celebraciones de votos perpetuos e diaconado han sido un acontecimiento poco habitual en la provincia comboniana de España: la última profesión había tenido lugar hacía 15 años mientras que el anterior diaconado remonta a más de 20.
Padre Boniface Gbama, mccj