Viernes, 6 de noviembre de 2026
La Diócesis de Macao celebra el 450.º aniversario de su fundación (1576-2026). Para conmemorar este Año Jubilar, ha elegido el lema: «De Macao al mundo: 450 años de misión y misericordia».

La invitación de mons. Stephen Lee Bun Sang, obispo de Macao, fue clara: «Revisitar el pasado y construir el futuro, dar testimonio de la herencia recibida y llevar el Evangelio al mundo entero… Que este Año Jubilar sea para nosotros una oportunidad para reavivar el fuego de la fe, profundizar en la luz de la esperanza y practicar la caridad con mayor fervor».

A lo largo del año se han llevado a cabo diversas iniciativas programadas, con la participación activa de la comunidad cristiana de Macao.

El momento culminante de las celebraciones fue la Eucaristía celebrada en la tarde del 31 de octubre en el Fórum de Macao. Presidió la celebración el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización y nuevo decano del Colegio Cardenalicio, enviado del papa León XIV como delegado suyo para las celebraciones jubilares.

Cabe destacar también la presencia de varios obispos que se encontraban en Macao con motivo del encuentro de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia.

Una diócesis-puente

La Diócesis de Macao ha desempeñado un papel fundamental durante cuatro siglos en la evangelización de Asia: un puente entre Oriente y Occidente, un motor de obras de caridad y promotora de iniciativas decisivas en los ámbitos de la educación y la cultura.

El cardenal Américo Aguiar, obispo de Setúbal, en Portugal, visitó Macao unas semanas antes y presidió una celebración eucarística en la catedral.

«Macao ha sido, durante siglos, un puente entre Occidente y Oriente y una puerta misionera hacia Asia», afirmó.

Y añadió: «Por Macao pasaron misioneros que dejaron su tierra, aprendieron nuevas lenguas, conocieron otras culturas y desde aquí emprendieron caminos que los llevaron también hasta Corea».

En el mensaje enviado a mons. Stephen, el papa León XIV recuerda que la Diócesis de Macao, «la primera creada en el Extremo Oriente en la época moderna, contribuyó a la formación espiritual, pastoral y humana de muchas generaciones de creyentes (…) De este pequeño territorio partieron innumerables misioneros hacia toda Asia».

El Papa lanzó también un desafío: «Os animo a reflexionar nuevamente sobre la noble misión de cada Iglesia local: anunciar a Cristo y servir a cada persona, para que todos puedan alcanzar la plena realización de su humanidad, creada a imagen y semejanza de Dios […] Y rezo para que vuestra comunidad siga siendo un signo vivo de la “civilización del amor”, en la que la caridad produce frutos de fraternidad e inspira una búsqueda compartida del bien común».

Centro de misión en el Extremo Oriente

La Diócesis de Macao fue creada el 23 de enero de 1576 por el papa Gregorio XIII, mediante la bula Super Specula Militantis Ecclesiae, con jurisdicción «sobre toda China, Japón, Corea y las islas adyacentes». Desde entonces, Macao se convirtió en un importante centro de la misión evangelizadora de la Iglesia en el Extremo Oriente.

Numerosos sacerdotes diocesanos, misioneros procedentes de diversas regiones, congregaciones religiosas masculinas y femeninas e institutos de vida consagrada —especialmente los misioneros que antiguamente partían de Portugal hacia Oriente— establecieron en Macao su base de operaciones para anunciar el Evangelio en China continental, Japón, Corea y diversas regiones del Sudeste Asiático, entre ellas Singapur, Malaca y Timor Oriental.

Macao cuenta con unos 700.000 habitantes.

La diócesis está dividida en nueve parroquias. Sus aproximadamente 30.000 católicos representan apenas el 4,5 % de la población total. Aunque la comunidad católica es relativamente pequeña, resulta innegable la importancia de su legado histórico y cultural.

Los Misioneros Combonianos están presentes en Macao desde 1992, en la parroquia de San José Obrero.

P. Manuel António Machado, mccj