In Pace Christi

Pelucchi Alessandro

Pelucchi Alessandro
Fecha de nacimiento : 22/02/1928
Lugar de nacimiento : Oggiono
Votos temporales : 08/12/1947
Votos perpetuos : 08/12/1953
Fecha de fallecimiento : 22/01/2008
Lugar de fallecimiento : Milano

“Ahora me siento tranquilo. Pero, veremos. De una parte o de otra, mi situación deberá resolverse”. Así me dijo el Hno. Alessandro el domingo, 20 de enero, después de haber hecho con serenidad y paz su confesión, la última de una vida vivida intensamente como buen religioso y misionero. Había aceptado dejarse internar en el Centro Enfermos/Ancianos (CAA) de Milán, sin saber que habría expirado en una cama que probablemente había adquirido él mismo cuando estaba encargado como ecónomo, de proveer a todo el complejo de la enfermería. Había conocido al Hno Alessandro en el noviciado, 1946-1947, donde se distinguía por la diligencia que siempre prodigó en todas las ocupaciones de su vida.

Los padres, Pedro y Blanca, “con el corazón dolorido por el sacrificio impuesto, pero contentos por la gran gracia que el Señor nos ha hecho”, en agosto de 1945, dieron al hijo el permiso de hacerse Comboniano. Alessandro tenía entonces 17 años y era dibujante mecánico. Algún año más tarde escribirá que su vocación era una de tantas gracias que le había hecho la Virgen.

Completado el noviciado en Venegono, emitió los votos temporales en diciembre de 1947. Fue destinado a Verona, después a Venegono y a Gozzano: cerca de un año en cada uno de estos lugares, de 1947 a 1950, al servicio de la casa, la ropería y a la promoción vocacional. De 1950 a 1953 fue formador en el seminario menor de Thiene. Después de un año de estudio del inglés en Londres, fue destinado a Sudan Sur, primero a Torit como profesor (1954-1959), después a Rejat, por un año, con los “Apóstoles de Jesús” y, de 1960 a 1964, a Juba como formador en el seminario menor. Mons. Sisto Mazzoldi se fiaba mucho de su precisión y seguridad, no sólo en la preparación litúrgica de las celebraciones solemnes, sino también por el impacto positivo que la presencia del Hno. Alessandro tenía sobre los seminaristas. Por esto, le había confiado la formación de los candidatos Hermanos africanos en el Instituto fundado por él, el Instituto de S. Martín de Porres. Después en 1964, ocurrió la expulsión de Sudan Sur de todos los misioneros.

Los superiores, animados por su experiencia de misión, decidieron encargar al Hno Alessandro la formación de los Hermanos (CIF) en Pordenone (1964-1973) y, a continuación, lo nombraron superior de la misma comunidad (1973-1981). Para este encargo, no previsto por las Reglas del Instituto (de naturaleza clerical), fue necesario un rescripto de Propaganda Fide que daba facultad al Instituto de “nombrar a los Hermanos laicos al puesto de superiores de comunidades locales o Vicarios en algunas casas determinadas, destinadas exclusivamente a la formación de Hermanos”. Entre las numerosas reflexiones que el Hno. Alessandro enviaba regularmente al Consejo General, sobre la tarea confiada, indicamos una que es todavía muy actual: “Me parece comprender que es, precisamente la misión, la que hace descubrir las exigencias y planteamientos que debería tener la línea formativa del Hermano”.

De 1982 a 1992 fue ecónomo en Venegono que entonces hospedaba el noviciado, donde el Hno. Alessandro se dedicaba también a la promoción vocacional. Pasó después a Milán, donde tuvo el encargo de administrar el nuevo CAA en construcción. En una carta al P. Vittorio Moretto, Vicario General, escribía: “Pienso y estoy convencidísimo de que no son los muros los que hacen eficiente y humano un centro de enfermos, sino, sobre todo, las personas que están llamadas a asistirles”. Aquí, para conseguir la subvención de la Región Lombarda, tuvo que hacer uso de toda su capacidad y paciencia.

Los últimos dos años de su vida los pasó en Rebbio, en la casa que acoge a los hermanos ancianos.
He vuelto a ver al Hno. Alessandro la mañana del 22 de enero de 2008, día de su muerte, mientras estaba de paso en Milán con un hermano. Me dijo que estaba muy mal. Hemos orado y lo he animado, diciéndole que superaría también aquella crisis. Se alegró con la bendición. Ahora reposa en Oggiono, su pueblo natal de la Alta Brianza. Ha sido sepultado en la capilla reservada a los sacerdotes y religiosos del pueblo.

(P. Tarcisio Agostoni)