COMBONI COMO HOY

N. 22 (20) - A SU MADRE

AFC



Korosko (Nubia)

27 de noviembre de 1857



Queridísima Mamá:



[175] Me alegro mucho, querida mamá, de hacerte saber que estoy sano, que pienso en vosotros, rezo por vosotros y, aunque lejos, vivo siempre por vosotros. ¡Cuántas veces cada día pienso en el gran sacrificio que habéis hecho por mí al Señor! Esto es para mí un gran gesto que nunca dejaré de admirar, y siempre os estaré agradecido por el favor que me habéis hecho, del cual era completamente indigno. Nosotros os recordamos siempre.

[176] En Verona, en Jerusalén y en muchos otros lugares hay gran cantidad de personas y monasterios rezan por nosotros y por nuestra misión; pero, a decir verdad, yo cuento más con algún Avemaría tuya, por salir de un corazón que se ha sacrificado por la gloria de Dios. Sé, pues, constante en tu generosidad; mantente siempre alegre; y a la menor tentación de falta de confianza, o lo que sea, pon el pensamiento en la Madre Dolorosa al pie de la Cruz. Nosotros también estamos siempre alegres; y cuando el enemigo de la salvación nos trae a la mente el dolor que sentimos por nuestra separación, y el que sentisteis vosotros (que lo tenemos siempre presente), nos ponemos a pensar lo que sufrieron Jesucristo y tantos Apóstoles y Misioneros, y entonces nos confortamos.

[177] Si vieses la miseria que hay en estas regiones, aunque hubieras tenido cien hijos, los cien se los habrías dado a Dios para que viniesen a traer un consuelo a estas pobres almas. Agradece, por tanto, al Señor que te haya concedido la gracia de darle todo lo que tenías.

Mientras, te saludo de todo corazón. ¿Acaso has estado mala hasta ahora? Anda, mamá, escríbeme, y siempre. Saluda de mi parte a tus hermanos y cuñada, diciéndole al tío Luis que, si va a confesarse tres veces al año, le mando excelente tabaco africano; y al tío, si va otras tantas, le mandaré alguna preciosa botella de vino egipcio, mejor que el que él se pimpla cuando agarra esas grandes monas que le hacen ver doble. Saluda también de mi parte a todas tus comadres, a la Pirola, la buena criada de nuestros parientes, y bendiciéndote, me declaro de todo corazón



Tu affmo. hijo

Daniel



P.D. Te mandan un cordial saludo todos mis compañeros, y te exhortan a rezar por nosotros.