«Padres contra el genocidio» marchan en Roma contra las armas a Israel

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Miércoles, 23 de septiembre de 2026
Doscientas personas, entre sacerdotes, obispos y laicos, recorrieron las calles de Roma hasta llegar a la sede de Leonardo para denunciar el genocidio de los palestinos y exigir el fin de las exportaciones de armamento italiano a Israel, porque la guerra es un crimen contra la humanidad.

Un año más, el 22 de septiembre – en vísperas de la Asamblea General de las Naciones Unidas – se tiñó de los colores de la paz gracias a las voces de los «Padres contra el genocidio», protagonistas de una manifestación pública que busca aumentar la conciencia ante el ataque de Israel contra los palestinos, desde Gaza hasta el Líbano y Cisjordania, donde continúa la ocupación, acompañada de la violencia cotidiana de los colonos israelíes.

El rechazo a esta situación, cada vez más insostenible, se expresó públicamente a través de una marcha que partió de la iglesia de Santo Spirito in Sassia, donde se rezó por la paz. El recorrido incluyó cinco paradas, con oraciones en diferentes idiomas, pasando entre las embajadas de Palestina y del Líbano, hasta llegar a la plaza Monte Grappa, frente a la sede legal de Leonardo, empresa fabricante de armas, acusada por los manifestantes de ser portadora de muerte y enemiga de la paz.

Los participantes se reunieron por la mañana, antes de la marcha, para un momento de encuentro y reflexión, durante el cual escribieron sobre un «sudario» los nombres de trescientos niños palestinos que, en Gaza y el Líbano, habrían sido asesinados deliberadamente durante el periodo acordado de «alto el fuego». El sudario fue llevado por los propios sacerdotes al frente de la manifestación.

En lo que respecta a las relaciones con Israel, los organizadores consideran cada vez más urgente que el Gobierno italiano imponga sanciones severas y prohíba la entrada en el país a ciudadanos israelíes, especialmente a los soldados que vienen a descansar a Italia después de las «fatigas» realizadas para matar a toda una población.

El comboniano padre Dario Bossi explicó a Il Fatto Quotidiano el gesto de la marcha: «Hemos caminado rezando, pero llevando la oración al contacto con la realidad. No había banderas, solo el dibujo de una madre con un niño muerto, acompañado de la frase “Cristo murió en Gaza”».

Es cada vez más urgente, por tanto, que la palabra «paz» no se quede en una expresión vacía en nuestros labios, sino que se convierta en una palabra vivida, desde la conciencia cotidiana de que, sin nuestra participación activa y directa, sin el compromiso colectivo, quienes quieren la guerra, quienes pretenden imponerse sobre los más débiles y quienes quieren conquistar el mundo para hacer con él lo que creen conveniente acabarán prevaleciendo.

Simonetta Gabriele