Jueves 22 de octubre de 2026
El Seminario de otoño 2026 de SEDOS tuvo como tema «La misión como comunión: uno en Cristo – unidos en la misión». En la mesa redonda de clausura, el hermano comboniano Alberto Parise presentó una experiencia misionera titulada «El encuentro de la humanidad: un paradigma para un mundo de paz», en la que exploró cómo un auténtico encuentro humano puede convertirse en un camino hacia la reconciliación, la transformación social y la paz en un mundo marcado por múltiples crisis, entre ellas los conflictos armados, la degradación ambiental y las crecientes desigualdades.
La reflexión parte de la experiencia de la masacre de Kariobangi de 2002 en Nairobi, Kenia, que dejó profundas heridas entre diferentes comunidades étnicas. Como respuesta, se desarrolló un itinerario interreligioso de sanación y reconciliación, hecho de escucha a los sobrevivientes, intercambio de historias, redescubrimiento de las tradiciones culturales y espirituales africanas y siembra de árboles de la paz. Esta experiencia demostró cómo la solidaridad humana, la fe y los símbolos culturales pueden transformar el duelo y la hostilidad en nueva esperanza, fraternidad y compromiso compartido por la paz.
A partir de esta experiencia, el autor identifica cinco dinámicas interdependientes que conforman una «arquitectura del encuentro»: evocar la humanidad, facilitar la participación, trascender las diferencias, escuchar en profundidad y cuidar.
Estas dinámicas crean espacios en los que las personas pueden reconocer mutuamente su dignidad, participar activamente, abordar los conflictos de manera creativa y construir relaciones que sostengan un cambio duradero. En sintonía con las tradiciones africanas del utu y el ubuntu, esta visión entiende la humanidad como algo fundamentalmente relacional: nuestras vidas y nuestro florecimiento están interconectados.
La reflexión vincula la cultura del encuentro con los desafíos que enfrenta hoy la humanidad. Destaca la contribución de los pueblos indígenas, las comunidades locales, la sociedad civil y las tradiciones de fe a la ecología integral, y aboga por formas más inclusivas de cooperación multilateral. En lugar de imponer soluciones uniformes, el diálogo auténtico debería reunir diversas formas de conocimiento y experiencia en una búsqueda común del bien de todos.
En definitiva, el encuentro de la humanidad se presenta tanto como un paradigma social como una vocación espiritual. Desde la perspectiva de la Missio Dei, es una manera de participar en la obra continua de Dios de reconciliación, comunión y renovación de la creación.
Al fomentar la fraternidad y transformar las relaciones desde la base, la cultura del encuentro convierte la civilización del amor en una tarea concreta que se vive aquí y ahora, contribuyendo a un mundo más justo, pacífico e inclusivo.
(La presentación completa em inglese se adjunta a este resumen)