Lunes, 30 de septiembre 2019
Del 9 al 13 de septiembre tuvo lugar en Núremberg (Alemania) el encuentro de combonianos menores de 50 años que trabajan en Europa. De España participaron el Hno. Lwanga Kakule y el P. Stephane Kamanga, ambos congoleños. La mayoría de los participantes eran africanos. Dada la pluralidad de lenguas, el italiano y el inglés facilitaron la comunicación.

Los Combonianos son originarios de 46 nacionalidades. Las nuevas vocaciones, que antes provenían mayoritariamente de Europa, actualmente provienen sobre todo de África; algunas de América y Asia y muy pocas de Europa. Por este motivo, el Consejo General ha propuesto a los combonianos reflexionar este año sobre la internacionalidad y la interculturalidad.

Por iniciativa de la provincia comboniana alemana, doce combonianos de menos de cincuenta años, originarios de ocho nacionalidades, que trabajan en las provincias de Portugal, Alemania, Italia, España y Polonia se encontraron en la casa provincial de Núremberg del 9 al 13 de septiembre. Fue una oportunidad para conocerse, compartir las alegrías y los desafíos que experimentan en sus comunidades, que son en su mayoría internacionales, interculturales e intergeneracionales.

La mayoría de los participantes eran africanos. Dada la pluralidad de lenguas, el italiano y el inglés facilitaron la comunicación. Se insistió mucho sobre la interculturalidad como una dimensión fundamental en la congregación, que Comboni quería católica, no solo italiana, española o alemana. En pequeños grupos, se compartió sobre los orígenes, las historias vocacionales, las experiencias pastorales respectivas, la belleza y el desafío de la vida comunitaria e intercultural y las vivencias al compartir comunidad entre misioneros de diferentes generaciones. En una de las sesiones se escuchó el testimonio del P. Körber Markus Lorenz, un alemán de 47 años. Estudió Teología en Roma, vivió once años en Tali (Sudán del Sur). Sostenía que es muy bonito convivir con personas de diferentes culturas y que asumir las culturas de los pueblos edifica al misionero. Desde hace casi cinco años Markus está luchando contra el cáncer y ha sufrido varias operaciones. Esta enfermedad ha cambiado su vida por completo; le ha generado mucho dolor; al mismo tiempo, le ha ayudado, con la fuerza de la fe, a decirle Sí a Dios todos los días. Su testimonio misionero y su fortaleza frente al cáncer produjo una verdadera admiración entre los participantes. 

Se visitó Bamberg, antigua casa provincial de los combonianos en Alemania; también la comunidad de Ellwangen, primera comunidad de los Combonianos en Alemania (fundada en 1920), que actualmente es una casa para ancianos y enfermos; con ellos se compartió la oración de mediodía y la comida.

Todos coincidieron en que durante el encuentro de Núremberg se vivieron buenos momentos de compartir y que se aprendió a valorar la comunidad intercultural como un lugar donde crecer, dar y recibir.
[Misioneros Combonianos]