Domingo, 25 de enero 2026
En la Delegación de Colombia hemos celebrado con gran alegría nuestros Ejercicios Espirituales del 13 al 20 de enero en Fusagasugá, y la Asamblea de la Delegación, del 21 al 23 en la sede de la Delegación. La Asamblea de la Delegación de Colombia inicia con un canto animado, la participación de todos los miembros de la Delegación, la participación de dos hermanos del CIFH, representando a la comunidad formativa y el joven escolástico Jeison Olivo Morales, que, a propósito, viaja para Nairobi para su año de servicio misionero.
Seguidamente el Superior Delegado, P. Jorge Benavides dio un informe de carácter incentivo a mantener la calidad de nuestras relaciones fraternas y el desarrollo de las pastorales parroquiales y sociales como pastoral Afro, JPIC, AM y Periferias Urbanas en donde trabajamos, una participación mas activa en la Iglesia Local; tener en cuenta el buen funcionamiento de la economía en vistas de la auto Sostenibilidad, según las orientaciones del XIX Capitulo General y las necesidades actuales de sostenimiento en nuestras comunidades.
Vida Fraterna. La Vida Fraterna es un don de Dios, por esto, en medio de su delicadeza debe ser acogida con amor, con paciencia, con respeto mutuo, con misericordia. Es importante ver como nos cuidamos mutuamente en nuestras comunidades, reunidos en el Señor (RV 10), reconociendo los dones, acogiendo las fragilidades (RV 42) y respetando los ritmos de vida de cada hermano, ayudándonos mutuamente en nuestra consagración.
Vida Pastoral. En Colombia hemos hecho opción por uno de las porciones de la población más pobre y marginada por la sociedad, como es la población Afrocolombiana, las Periferias Urbanas y JPIC. Por esto, también tenemos en cuenta y nos unimos al sueño de todo nuestro instituto de tener “un estilo misionero más inserto en la realidad de los pueblos que acompañamos hacia el Reino, capaz de responder al clamor de la tierra y de los empobrecidos. Un estilo de vida que también se caracteriza por estilos de vida y estructuras más sencillas dentro de comunidades interculturales donde damos testimonio de fraternidad, comunión, amistad social y servicio a las Iglesias locales, a través de las pastorales específicas, colaboración ministerial y caminos compartidos” (AC N.28 2022)
Animación Misionera. La Animación Misionera es una de nuestras prioridades en nuestra Delegación, por que sabemos que es expresión de nuestra identidad, carisma y opciones de nuestro Instituto (RV 13) y testimonio de nuestra pasión por la misión. Tenemos presente que no es, por tanto, un apéndice de nuestro servicio misionero que sirve únicamente para obtener fondos para nuestros proyectos, sino que también es un elemento transversal de toda actividad misionera comboniana en Colombia.
Comunión de Bienes y Sostenibilidad. Hemos asumido con entusiasmo el trabajo de sostenimiento y continuamos buscando juntos, individuos y comunidades, los recursos para vivir y cumplir nuestra misión. Animamos e implicamos al Pueblo de Dios en la participación de nuestra misión y nos comprometemos a tener compromisos de Animación Misionera en todas las comunidades, y fuera de ellas, para mantener nuestro trabajo misionero.
Nuestro compromiso es de cuidar los principios fundamentales para el buen funcionamiento del FCT: La elaboración y el cumplimiento de los presupuestos, los informes financieros y las auditorias (DC 39.19), al igual que la formación anual sobre la economía.
Tenemos en cuenta las leyes de nuestro país, especialmente con lo que tiene que ver con las normas laborales, impuestos y deberes para con el Estado etc. Ver las necesidades de extrema pobreza y compartir con las personas más necesitadas de nuestras comunidades. “De gracia hemos recibido, de gracia lo compartimos”.
Señales de vida y esperanza en nuestra Delegación
Compartir de las comunidades de Tumaco, Cali, Medellín, CIFH y San Daniel Comboni
En el compartir de las comunidades se vislumbra la vivencia de una Vida Religiosa cimentada en la vida comunitaria y fraterna, la oración personal y comunitaria fundamentada en la Palabra de Dios, y contemplada en el contexto real y social. Un compromiso persistente con la causa común con los más pobres, especialmente con el pueblo marginado de la sociedad en las periferias urbanas y existenciales de las comunidades donde actuamos. Hay un compromiso con el desempeño en la AM, previendo la Sostenibilidad y el mantenimiento del FCT.
En el transcurso de nuestra Asamblea evaluamos nuestros compromisos y actividades del trienio anterior y programamos el próximo trienio 2026-2028. También tuvimos la oportunidad de encontrarnos virtualmente con el padre David Domingues, asistente general, quien nos habló del CIFH de Bogotá, y sobre el proceso de unificación de las provincias.
Nuestro Retiro y la Asamblea han transcurrido en un clima de unión y fraternidad con los cuales siempre nos hemos caracterizado. Terminamos la Asamblea con la Eucaristía como acción de gracias.
Iniciamos este nuevo año fortalecidos con el testimonio de San Daniel Comboni, con la fuerza del Espíritu Santo, con la compañía de la Virgen María, para contribuir con entusiasmo en la realización del Plan Salvífico de Dios Padre en su Hijo Jesucristo.