NOTICIARIO MENSUAL DE LOS MISIONEROS COMBONIANOS DEL CORAZON DE JESÚS
DIRECCIÓN GENERAL
NOTAS GENERALES DE LA 41a CONSULTA GENERAL - 31.1.2026
Laicos Misioneros Combonianos
El Consejo General desea aclarar a todo el Instituto que los Laicos Misioneros Combonianos (LMC) son ahora una asociación autónoma, con sus propios estatutos, reconocida canónicamente en un país y, probablemente, en el futuro también en otros lugares. Por esta razón, cuando se habla de experiencias de laicos en las diversas comunidades o circunscripciones del Instituto, hay que utilizar con cuidado el término «LMC». Antes de llamar a un grupo «LMC», es necesario verificar con la Coordinación nacional o internacional de los LMC que esto sea correcto. Esta verificación sirve para evitar dar el nombre de «LMC» a grupos de laicos amigos de los combonianos que no forman parte de la coordinación oficial de los LMC.
Proceso de reconfiguración y agrupamiento de circunscripciones
Tras un largo proceso de reflexión llevado a cabo a varios niveles en el Instituto, en cumplimiento del mandato recibido del XIX Capítulo General y retomado por la Asamblea Intercapitular 2025, el Consejo General inicia ahora el proceso de reconfiguración del Instituto con una carta dirigida a todos los hermanos en la que se presenta la trayectoria histórica de esta necesidad inaplazable.
En la carta se recorre la evolución conceptual del proceso desde el Capítulo General de 1985, se exponen las motivaciones del proceso y se indica el camino a seguir, con los escenarios de estructura que parecen posibles en este momento, y se indican los hitos del proceso que nos llevará al Capítulo general de 2028, cuando las opciones identificadas, con las implicaciones operativas correspondientes para la puesta en marcha de las nuevas estructuras circunscripcionales, se presentarán al discernimiento y decisión del Capítulo. El Consejo general invita a todos los hermanos a acoger con atención la carta y pide a todos una colaboración generosa y constructiva para afrontar con confianza y esperanza el reto de esta reconfiguración dictada por la pasión por la misión.
Nombramiento de viceprovinciales
Durante la Consulta (extraordinaria) de enero, el Consejo General examinó los resultados de las elecciones de los viceprovinciales recibidos y confirmó su nombramiento en cada circunscripción. La publicación completa de los nombres se hará en Familia Comboniana de marzo de 2026.
Programa de los viajes de los miembros del Consejo general
Hermano Alberto Lamana Consola
Padre Luigi Codianni y padre Elias Sindjalim
Próximas Consultas
Las próximas Consultas Generales tendráan lugar
Se recuerda a todos los superiores de circunscripción que las actas de las reuniones de sus respectivos consejos —que deben ser tenidas en cuenta por la Consulta— deben recibirse antes del día anterior al inicio de la consulta. Las cuestiones presentadas fuera de este instrumento de comunicación durante la consulta —salvo que se trate de emergencias críticas— no serán tenidas en cuenta.
Profesiones perpetuas
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Esc. Gum Santino Mawan Guor |
Juba/SS |
11.01.2026 |
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Esc. Wanyama Musungu Mark |
Marsabit/KE |
15.01.2026 |
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Esc. Mwaba Mathews |
Lima/PE |
30.01.2026 |
Ordenaciones
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Eklo Honyo Kossi V. Celestin |
Kohé/T |
17.01.2026 |
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Zida Koffi Magloire |
Kohé/T |
17.01.2026 |
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Adaklumegah Mamertus |
New Achimota/G |
24.01.2026 |
Obra del Redentor
Febrero 01 – 15 C 16 – 28 EGSD
Marzo 01 – 07 CO 08 – 15 E 16 – 31 DSP
Intenciones para la oración
Febrero: Para que todas las instituciones de vida consagrada crezcan en comunión y colaboración, reconociendo la fuerza que nace de la vocación común y de la diversidad de carismas. Oremos.
Marzo: Para que, como Familia Comboniana, sepamos buscar a quienes están alejados de la fe y ser instrumentos de encuentro con el Señor Jesús y con el Evangelio de la vida, en todas las partes del mundo. Oremos.
Calendario litúrgico comboniano
FEBRERO
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8 |
Santa Josefina Bakhita, virgen |
Memoria |
Fechas significativas
FEBRERO
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4 |
San Juan de Brito, mártir |
Portugal |
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6 |
Santos Mártires Japoneses |
Asia |
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23 |
Kidane Mehret, Corredentora |
Eritrea |
MARZO
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17 |
San Patricio, obispo |
LP (London Province) |
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19 |
San José, esposo de María |
Centroáfrica |
Pubblicaciones
Giampaolo Romanato, L’Africa di Daniele Comboni (1831-1881) – Missione, esplorazione, avventura, Edizioni Studium, Roma, 2026, pp. 391.
Publicado por primera vez en 1998, con el título Daniele Comboni. L’Africa degli esploratori e dei Missionari, Rusconi, y reeditado en 2003 [L’Africa nera fra Cristianesimo e Islam. L’esperienza di Daniele Comboni (1831-1881)], con numerosas adiciones, el libro se vuelve a publicar hoy, con las actualizaciones necesarias, ya que entretanto Comboni ha sido proclamado santo (2003). El autor señala: «Durante décadas, los censores eclesiásticos han examinado su obra, los testimonios sobre él, sus escritos, en los que no faltan opiniones sobre la curia romana, juicios duros sobre eminentes prelados de la época, sin encontrar nada que impidiera su canonización. Esto significa que su vida fuera de todos los cánones de la normalidad y la rutina eclesiástica —esa vida que había impresionado y apasionado a su biógrafo, pero también a muchos lectores del libro— es considerada hoy por la Iglesia ejemplar, merecedora de ser honrada universalmente».
Pero el autor vuelve a proponer el libro también por otra razón: «Como se leerá más adelante, la misión en la que trabajó Comboni, cuyo centro era Jartum, a orillas del Nilo, participó activamente en el descubrimiento de las fuentes del río —la mayor epopeya geográfica del siglo XIX— y en todos los complejos y dramáticos acontecimientos históricos que llevaron al nacimiento del Sudán moderno. Hoy en día, este país es escenario de una devastadora guerra civil que ha causado millones de víctimas entre muertos, refugiados, fugitivos y desaparecidos, sin olvidar la infame práctica de los niños soldado, entrenados para matar. […] Pero la catástrofe actual viene de muy lejos, tiene su origen en los acontecimientos del siglo XIX que se resumen en las páginas siguientes, cuando la penetración, primero egipcia y luego europea, de la que formó parte la misión católica, comenzó a desestabilizar el equilibrio tradicional de toda la región nilótica».
Comboni y sus misioneros «fueron testigos, cronistas, protagonistas inconscientes y luego víctimas designadas de una tragedia histórica de enorme alcance», es decir, la revolución liderada por Muhammad Ahmad, conocido como el Madhi, “el enviado de Dios”. Los misioneros combonianos fueron hechos prisioneros por el Mahdi y liberados solo en 1898 tras la intervención militar británica, a la que siguió el nacimiento del «condominio anglo-egipcio», que constituyó una etapa fundamental del colonialismo británico en África.
En opinión del autor, «la revuelta del Mahdi fue el resultado de una desintegración de la sociedad local que había comenzado mucho antes, de la que los relatos de Comboni y sus misioneros [...] constituyen el único testimonio impresionante. [...] Un jefe indígena deseó «todo mal» a los extranjeros que eran «la ruina de su país». El actual drama sudanés, que en 2011 provocó la división del territorio en dos Estados distintos, Sudán y Sudán del Sur, es, por tanto, la consecuencia lejana de una convulsión del mundo tribal nilótico iniciada entonces, ante los ojos de Daniel Comboni y sus misioneros». De ahí la conclusión del profesor Romanato: «Espero que no sea inútil, por tanto, reeditar este libro».
BRASIL
Padre Alfonso Cigarini – 100 años de vida y misión
El 7 de enero de 2026, el padre Alfonso Cigarini, misionero comboniano, celebró cien años de vida y setenta de dedicación a la misión del Reino. Nacido el 7 de enero de 1926 en Bagno, diócesis de Reggio Emilia, en el centro-norte de Italia, ingresó muy joven en el Seminario Episcopal Urbano de Reggio Emilia, donde permaneció hasta el final del tercer año de secundaria, cultivando siempre en su corazón el deseo de ser misionero.
En noviembre de 1952, ingresó en el noviciado comboniano de Florencia, donde cursó su primer curso de teología en el Seminario de Fiesole. El 9 de septiembre de 1954, emitió sus primeros votos temporales y fue destinado al escolasticado de Venegono Superiore para completar sus estudios de teología. El 9 de septiembre de 1956, hizo su profesión perpetua y fue ordenado sacerdote el 15 de junio de 1957 en la Catedral de Milán por el arzobispo Giovanni Battista Montini, futuro Pablo VI.
Tras su ordenación, el Padre Alfonso ejerció su ministerio misionero en tres continentes: Europa, África y América.
De 1957 a 1962, trabajó en Mozambique. De 1963 a 1976, estuvo en Portugal. De 1976 a 1978, en Italia; y de 1978 a 1984, en Brasil. Tras dos años en su país natal, regresó a Brasil en 1985, donde permaneció hasta el año 2000, cuando regresó a Italia por un año. En 2001, fue destinado de nuevo a Brasil, donde aún reside. En Brasil, el Padre Alfonso trabajó en Uruçuí, Estado de Piauí, Diócesis de Floriano; en Sucupira y Tasso Fragoso, Estado de Maranhão, Diócesis de Balsas; en Santa Rita, Estado de Paraíba, Arquidiócesis de Paraíba; y en Timon, Estado de Maranhão, Diócesis de Caxias. Actualmente reside en la Casa Comboni, que acoge a misioneros ancianos y enfermos, en São José do Rio Preto, en la diócesis del mismo nombre, en el sureste de Brasil.
El Padre Alfonso —o “Funsein”, como lo llaman en su tierra natal— es un testimonio de vida y misión. Ha llegado a los 100 años con gran energía y entusiasmo misionero, a pesar de su frágil salud. Para él, la fe sigue siendo el principal motor de su longevidad. «Lo que me motiva es la presencia de Jesús, quien nos invita a esperar un cielo nuevo y una tierra nueva. Lo que dejo a la gente es la invitación a vivir en paz, buscando ser un buen ejemplo, valorando a los demás y manteniendo la esperanza en un futuro mejor», enfatizó el Padre Alfonso en su centenario. Alabemos a Dios por el don de su vida y su vocación misionera. (Padre Raimundo Nonato Rocha dos Santos, provincial).
ESPAÑA
38° Encuentro África 2026 y Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2025
El sábado 31 de enero se celebró en Madrid el 38° Encuentro África, bajo el lema “Migrar o quedarse: La fuga de cerebros en África”. Durante el evento, se entregó el “Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2025” al Dr. Cédric Ouanékponé, nefrólogo de la República Centroafricana, por su compromiso con el acceso a una atención médica digna en su país.
En el contexto de la fuga de talentos del continente africano, el premio otorgado al Dr. Ouanékponé fue particularmente significativo. Regresó a su país natal inmediatamente después de completar su especialización en Francia, rechazando un lucrativo contrato para hacerse cargo de la gestión del Centro Nacional de Hemodiálisis de Bangui, que llevaba años inactivo por falta de especialistas. Gracias a su intervención, el centro pudo reanudar sus operaciones y salvar numerosas vidas. Nacido en Bangui en 1986 y graduado con el apoyo de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, Ouanékponé desempeñó un papel clave durante los períodos más dramáticos de la guerra civil, brindando atención médica en condiciones extremadamente difíciles y negándose a recibir compensación por sus servicios. El coordinador de refugiados, el padre ugandés Moses Alir Otii, recientemente ordenado sacerdote, contó con Cédric y otros jóvenes trabajadores sanitarios de la parroquia para abordar la emergencia sanitaria hasta la llegada de las ONG. Cédric atendió a ancianos y niños, prácticamente sin recursos, y ayudó a decenas de mujeres a dar a luz.
En 2014, en el punto álgido de la crisis, la ONG francesa Cercle de Haute Réflexion sur la Jeunesse llegó al país con un cargamento de medicamentos, y Cédric atendió a innumerables personas, incluidas las de los barrios musulmanes de la zona conocida como PK5. Tuvo que hacerlo casi en secreto para evitar ser acusado de “ayudar al enemigo” en un conflicto que se calificó erróneamente de “interreligioso”. Cuando la ONG quiso pagarle según los estándares europeos, el Dr. Ouanékponé se negó, alegando que era su humilde contribución a sus hermanos y hermanas.
Además de su labor hospitalaria, el médico es ahora el promotor del complejo sanitario Mama Ti Fátima, que incluye una farmacia, un laboratorio de análisis y una clínica de urgencias, con planes para abrir una maternidad y desarrollar clínicas móviles en las zonas más pobres. También es profesor en la Facultad de Ciencias de la Salud de Bangui y está comprometido con la formación de nuevas generaciones de médicos.
Con este premio, Mundo Negro pretende destacar el ejemplo de quienes deciden poner sus habilidades al servicio de su país, contribuyendo concretamente al desarrollo humano y sanitario de África.
MALAWI-ZAMBIA
Del 12 al 18 de enero de 2026, el noviciado de Bauleni-Lusaka recibió al Padre Opargiw John Baptist Keraryo, misionero comboniano ugandés, superior provincial de Sudáfrica y coordinador de APDESAM.
La comunidad del noviciado está compuesta por 17 novicios de ocho nacionalidades diferentes, acompañados por dos formadores: el Padre Kiwanuka Achilles Kasozi, maestro de novicios, y el Padre Fene-Fene Santime Augustin, formador y socio.
La visita del Padre Opargiw se enmarca en el proceso de formación integral de la provincia, cuyo objetivo es profundizar en la comprensión del carisma comboniano y fortalecer el conocimiento del Código Deontológico como herramienta fundamental para la vida misionera actual.
La visita se estructuró en torno a tres momentos formativos principales: un retiro espiritual, una reflexión sobre el carisma comboniano y un taller sobre el Código Deontológico, que se complementaron con oportunidades de encuentro y diálogo con la comunidad formativa.
Retiro centrado en la conciencia y la verdad interior – La mañana del martes 13 de enero, en el noviciado de Bauleni-Lusaka, el Padre Opargiw dirigió un retiro espiritual, invitando a los novicios a un proceso de autoconciencia y verdad interior, enfatizando que el auténtico crecimiento espiritual comienza con la honestidad ante Dios y ante uno mismo. Se prestó atención a los sentimientos personales, las motivaciones, las relaciones y las actitudes apostólicas. A través de una reflexión guiada, se animó a los novicios a examinar su estado interior, la calidad de su oración, la madurez emocional, el uso del tiempo, el comportamiento interpersonal y su capacidad para vivir responsablemente en comunidad.
Dos textos bíblicos sirvieron de marco para el retiro: la invitación de Jesús a sus discípulos: «Vengan ustedes solos a un lugar solitario y descansen un poco» (Marcos 6:31-32), y la pregunta de Dios a Adán: «¿Dónde estás?» (Génesis 3:9b). Estos textos se convirtieron en invitaciones al silencio, la interioridad y la apertura a la presencia transformadora de Dios.
El Padre Opargiw enfatizó que la vida espiritual no se forja con experiencias extraordinarias, sino con la fidelidad diaria, la atención a la presencia de Dios y una creciente pasión por Cristo y por los demás. El retiro fue recibido con apertura y gratitud, como un espacio de arraigo, discernimiento y una renovada conciencia vocacional.
Profundizando en la asimilación del carisma comboniano – La tarde de ese mismo día se dedicó a compartir sobre el carisma comboniano. Presentado como un don vivo del Espíritu, el carisma se describió como una experiencia vivida por primera vez por san Daniel Comboni y encarnada continuamente a lo largo de la historia. El noviciado se definió como un espacio teológico y espiritual privilegiado donde este carisma debe arraigarse e interiorizarse profundamente.
El Padre Opargiw recordó los elementos esenciales del carisma comboniano: la dedicación total a Dios; la orientación misionera ad gentes, ad pauperes y ad vitam; y la experiencia del ‘Cenáculo de los Apóstoles’, entendida como escuela de fraternidad, oración, corresponsabilidad y disponibilidad para la misión. En el centro de todo esto se encuentra la dimensión cristológica del carisma, arraigada en la apertura contemplativa a Dios y expresada en un compromiso misionero activo. El Corazón de Jesús se presentó como fuente de compasión, disponibilidad y amor desinteresado.
Se hizo especial hincapié en la dimensión relacional de la identidad misionera. Refiriéndose a la experiencia del Cenáculo de los Apóstoles, el Padre Opargiw enfatizó la transición del Cogito, ergo sum cartesiano (“Pienso, luego existo”) a la sabiduría africana Cognatus, ergo sum (“Estoy emparentado, luego existo”). Subrayó que la identidad misionera es fundamentalmente relacional, vivida en comunión con Dios, la comunidad y las personas a las que se es enviado, especialmente las que viven en las fronteras y periferias existenciales.
Los novicios acogieron con interés esta reflexión, reconociendo el desafío y la riqueza de vivir el carisma comboniano como una vocación comunitaria, intercultural y misionera.
El Código Deontológico come camino de conversión y credibilidad misionera.
El miércoles 14 de enero se dedicó a un taller sobre el Código Deontológico, con la participación de novicios y cohermanos de la zona de Lusaka. El Padre Opargiw presentó el desarrollo histórico del Código, destacando cómo su evolución desde 1997 hasta la revisión de 2025 refleja la creciente conciencia del Instituto sobre la responsabilidad ética, pastoral e institucional.
Destacó que la redacción del documento nunca fue una simple recopilación de normas, sino un camino de conversión, fidelidad al Evangelio e integridad en el ministerio. Sus objetivos son promover una cultura misionera responsable, fomentar el cuidado mutuo y garantizar respuestas justas y transparentes ante situaciones de abuso, mala conducta o escándalo.
El taller destacó los fundamentos teológicos, espirituales y canónicos del Código, arraigados en el Evangelio, el Derecho Canónico y nuestra Regla de Vida. Se prestó atención a las relaciones como misión, las políticas de salvaguardia, las medidas disciplinarias y los valores de integridad, responsabilidad, honestidad y transparencia. Tanto los novicios como los cohermanos expresaron su agradecimiento por la claridad y el realismo de la presentación, reconociendo el Código de Ética como una herramienta esencial para la responsabilidad personal, una sana convivencia y un testimonio misionero creíble hoy en día.
Al concluir el seminario, los cuatro misioneros combonianos presentes (los Padres Achilles Kiwanuka, Augustin Fene-Fene, Simon Agede y el escolástico Phiri Charles) firmaron formalmente el formulario de aceptación del Código de Ética. Los documentos firmados fueron entregados al Padre Simon Agede, Consejero Provincial responsable de la zona de Lusaka, quien los remitirá al Superior Provincial, si es necesario, para que se incluyan en los respectivos expedientes personales de cada cohermano, según los procedimientos del Instituto. (Padre Fene-Fene Santime Augustin, mccj)
PROVINCIA DE CENTROAMÉRICA
Asamblea provincial
Reunirnos para la asamblea provincial fue motivo de gran alegría: nos reencontramos después de un tiempo —para algunos, meses, si no años—, hablamos y nos escuchamos, y valoramos quiénes somos y lo que tenemos.
Primero, el 4 de enero, se reunieron los ecónomos de nuestras comunidades, quienes compartieron su trabajo del año y abordaron temas relacionados con su servicio.
Del 6 al 8 de enero, la asamblea provincial se celebró en la Casa Sacerdotal de Mixco, cerca de la Ciudad de Guatemala, con la participación de miembros de nuestra provincia de Costa Rica, El Salvador y Guatemala.
Repasamos nuestra vida misionera y reavivamos el fuego de nuestra vocación. Dialogamos sobre el papel de la autoridad entre nosotros y la importancia de nuestra formación, y abordamos cuestiones económicas, con el apoyo y el aliento de los distintos secretariados de sector.
Evaluamos con honestidad el progreso logrado durante 2025 y afrontamos los desafíos que nos esperan en los diversos contextos en los que operamos. Dialogamos sobre la vida religiosa y el camino recorrido por nuestro Instituto. El primer día, el Padre Sergio Osorio, de los Misioneros del Espíritu Santo, nos animó a mirar con valentía la realidad que nos rodea, como “religiosos”, es decir, caminando siempre a la luz de la Palabra de Dios y de los dictados de nuestros documentos capitulares, con ojos capaces de reconocer los desafíos, con corazones dispuestos a luchar con toda la perseverancia de la que somos capaces, sin perder jamás nuestra pasión por la misión.
En los días siguientes, se compartió con detenimiento los diversos puntos que nuestro Instituto nos presenta como temas clave para la reflexión en 2026. Estos incluyeron el agrupamiento, la actualización del Código Deontológico y las Directrices para la Protección de Menores y Adultos Vulnerables, el compromiso con las “pastorales específicas”, el tema de la Misión (véase la Carta del Consejo General sobre la Misión: “Ir más allá”) y el ministerio. El último día, el Padre David Domingues, miembro del Consejo General responsable para América-Asia, nos acompañó vía Zoom, infundiendo un nuevo espíritu en nuestras actividades y en los diversos compromisos que llevamos a cabo en la provincia.
La Asamblea nos puso en la perspectiva de convertirnos cada vez más en “constructores de comunidad”, tanto a nivel provincial como de instituto, cada uno velando con esmero por su hogar, su Familia y su misión.
Listos para dar nuevos pasos en nuestro camino compartido, celebramos la “transición” al nuevo Padre Provincial, Padre Enrique Sánchez, y de los nuevos Consejeros Provinciales. Fue como un verdadero “rito de paso”, vivido en un ambiente de oración, fraternidad y comunión, celebrando la Eucaristía como una “acción de gracias” y una súplica al Señor para que los acompañara.
Al final de la asamblea, con la alegría que nos da estar juntos, organizamos una peregrinación a San Juan Obispo, hogar del Obispo Francisco Marroquín, el primer obispo de Guatemala, que se remonta a la época colonial. En la antigua capilla episcopal, celebramos la Eucaristía, presidida por los padres Baltazar Zárate, quien celebrará 60 años de sacerdocio en marzo, y Luis Filiberto López, quien celebrará su 20.º aniversario en octubre. (Padre Juan Diego Calderón Vargas, mccj)
SUDÁN DEL SUR
Votos perpetuos de Santino Mawan
El 11 de enero de 2026, festividad del Bautismo del Señor, la casa provincial de Juba se llenó de alegría cuando el escolástico Gum Santino Mawan Guor profesó sus votos perpetuos durante la asamblea provincial anual. Numerosos hermanos combonianos asistieron a la celebración, entre ellos el obispo Tesfaye Tadesse, ex Superior General y actual obispo auxiliar de Adís Abeba, quien presidió la misa.
También estuvieron presentes el hermano Alberto Lamana, varias religiosas y la familia de Santino. El padre Gregor, Superior Provincial de Sudán del Sur, recibió los votos y elogió a Santino por su valentía al decir “sí” a Dios y entregarse a la Familia Comboniana.
Nacido y criado en una familia católica, Santino comenzó su formación comboniana en el prepostulantado en Lomin, Sudán del Sur. Estudió filosofía en Nairobi, Kenia, durante tres años, y luego completó el noviciado de dos años en Bauleni-Lusaka, Zambia, donde emitió su primera profesión religiosa el 15 de mayo de 2021. Posteriormente, continuó sus estudios teológicos en Pietermaritzburg, Sudáfrica, y regresó a Sudán del Sur para un año de servicio misionero en la parroquia de Mapourdit, en la diócesis de Rumbek. Su ordenación diaconal está prevista para el 8 de febrero de 2026, festividad de Santa Josefina Bakhita. Acompañemos a Santino con nuestras oraciones en su camino vocacional.
OREMOS POR NUESTROS DIFUNTOS
EL PADRE: Guillermo Sipión, de Mons. Barrera Pacheco L. Alberto (PE)
EL HERMANO: Arnulfo, del Hno. Enriquez Sanchez (M)
LA HERMANA: sor Maria Gerarda, del padre Giuseppe Ambrosi (†), Elina Bianca, del padre Luciano Perina (I); Dolores, del Card. Miguel Ángel Ayuso (†)
HERMANAS COMBONIANAS: Sr. Fumagalli Alessandra (I); Sr. M. Lucia Cavalli (I); Sr. Adeliana M. Locatelli (I)