In Pace Christi

Laera Giuseppe

Laera Giuseppe
Fecha de nacimiento : 13/12/1937
Lugar de nacimiento : Castellaneta/TA/I
Votos temporales : 09/09/1957
Votos perpetuos : 09/09/1963
Fecha de ordenación : 28/06/1964
Fecha de fallecimiento : 26/05/2010
Lugar de fallecimiento : Guriri/BR

El P. Giuseppe Laera nació en Castellaneta, provincia de Taranto, el 13 de diciembre de 1937.

Entrado en el seminario León XIII de Conversano, provincia de Bari, para ser sacerdote diocesano, un día encontró al P. Enrique Faré que le habló de la necesidad que había de misioneros para África. El P. Giuseppe pidió permiso para entrar en el noviciado.

Después de los votos perpetuos, emitidos en 1963, fue transferido a Roma para seguir el curso de teología y se licenció en junio de 1964. Ordenado sacerdote en Verona por el cardenal Gregorio Pietro Agagianian el 28 de junio del mismo año, enseguida marchó a enseñar teología a los escolásticos de Venegono (Varese).

En el mes de julio de 1966, después de dos años dedicado a la enseñanza, el P. Giuseppe consiguió partir hacia Brasil. Fue enviado a formar parte de la comunidad de Ecoporanga, ciudad del hinterland al noroeste del Estado del Espíritu Santo limítrofe con el Estado de Minas Gerais. Fue un año vice párroco. En aquel período, además de las dificultades de la convivencia con los protestantes y los conflictos religiosos, el P. Giuseppe tuvo oportunidad de constatar la miseria en la que vivía el pueblo, sobre todo por la falta de escuelas y de estructuras sociales. Fundó una escuela media para instruir a los jóvenes de las zonas rurales y una cooperativa de cultivadores de café, que tuvo sus altos y sus bajos.

Después de Ecoporanga, el P. Giuseppe se quedó un año en la parroquia de São Mateus y otro años en Nova Venécia, como vice párroco, hasta 1969, cuando fue destinado, como párroco, a São Gabriel da Palha, siempre en el Estado de Espíritu Santo. Fue durante su permanencia en esta parroquia cuando introdujo la práctica de la “décima”: una forma (bíblica) de mantenimiento de las obras parroquiales y de alegre compartir de los propios bienes. Pronto, esta experiencia positiva  fue aceptada por todas las parroquias de la diócesis de São Mateus y después por todas las diócesis de Brasil.

En 1975, el P. Giuseppe fue enviado a São José do Rio Claro, en el Mato Grosso (tierra que antiguamente pertenecía a los indios “paresí, arino, beiço-de-pau y rikbákta”), donde existía una comunidad Comboniana. La parroquia hizo que surgieran treinta comunidades rurales en el radio de un centenar de kilómetros del centro urbano. Estas pequeñas comunidades se encontraban, casi todas, en las grandes “fazendas”. Comenzando en 1972, con el desarrollo económico debido a la creación del PROBOR (Programa de estímulo a la producción del caucho nacional), São José do Rio Claro empezó a desarrollarse y, en menos de diez años, se convirtió en un centro municipal.

Después del Mato Grosso, el P. Giuseppe fue mandado a São Paulo por un periodo de tres años (1976-1979), a dirigir la revista Sem Fronteiras.

Siempre en continuo movimiento, el P. Giuseppe pasó por otras muchas parroquias y comunidades combonianas: en Ibiraçu (Espíritu Santo); João Pessoa (Paraiba); Jarú (Rondônia); Porto Velho (Rondônia); en el Postulantado de Curitiba (Paraná); en el Centro Vocacional de Carapina (Espíritu Santo); en Lages (Santa Catarina), como promotor vocacional; en Cacoal (Rondônia) del 2002 al 2004.

Después de pasar un año curándose un tumor en Milán (2004-2005) fue asignado a la provincia de Italia (julio 2005) a la comunidad de Lecce, para la animación misionera, y después a la de Messina (2007).

En el 2009, el P. Giuseppe volvió a Brasil. Sabía reírse de su enfermedad, cantaba un refrán con estas palabras: “Tengo cáncer y soy feliz!”. Vivió en la comunidad de Guriri (São Mateus) hasta su muerte, provocada por un infarto fulminante, el 26 de mayo de 2010.

La celebración eucarística y los funerales tuvieron lugar en la parroquia de São Daniel Comboni, en Guriri. Estaban presentes algunos obispos, los Combonianos que trabajan en el Estado del Espíritu Santo, muchos sacerdotes diocesanos y muchísima gente de Guriri. Fue enterrado en el cementerio de Nova Venécia (Espíritu Santo).

Después de su muerte, muchas personas y hermanos mandaron su pésame y testimonios. Recordamos tan solo dos. El de José Caporalini: “Conocí al P. Giuseppe hace cuarenta años. Mostraba siempre un espíritu jovial, fraterno y amigo, fruto de su unión con Cristo y con la gente pobre”. El del P. Adir Loss: “El P. Giuseppe, con sus cuarenta y cuatro años al servicio de la Iglesia de Brasil, ‘contestador e innovador en la pastoral’, ha dejado una gran nostalgia en quienes lo han conocido. Se dedicaba a los pobres y era testigo fiel del Evangelio”.
(P. Vincenzo Santangelo)