Domingo, 16 de noviembre 2025
Para el mundo, incluso para su mejor parte, la pobreza es solo un mal que debe erradicarse. Y eso es realmente demasiado poco. Dilexi te, el primer documento del papa León XIV inspirado por el papa Francisco, habla sobre todo de la pobreza mala, es decir, de la miseria y de la privación, pero no olvida la hermosa pobreza del Evangelio. No habrá ética en la economía si no se devuelve su justo valor a la pobreza evangélica y al uso social de la riqueza. [Luigino Bruni – Avvenire]






